Ahora que estamos en plenas celebraciones de San Francisco de Paula en el viejo Raval del Convent, en vísperas de su procesión -la segunda más antigua de Jávea- rescato este texto mecanografiado y que consta en mi archivo particular, del que fuera el último sacerdote de la iglesia del Convento de las Agustinas Descalzas, un hijo de la villa, el añorado Don Juan Ortolá Segarra.
El artículo del cura, comprende una minuciosa descripción de la nave del templo y otros asuntos técnicos de la construcción. Probablemente debió apreciar estas singularidades, en los últimos años de su vida como capellán de este vetusto convento de San Felipe Neri y Santa Mónica. Valga esta publicación, para recordar a un presbítero muy querido por el pueblo y para animar a la gente a participar el próximo domingo, en la festividad de San Francisco de Paula en el núcleo más popular de nuestra ciudad.
José Font Caballero
Texto de Don Juan Ortolá
«Belleza artística del convento de agustinas»
Dos personas, ya fallecidas, D. Juan Celda primer párroco de la Iglesia de Ntra. Señora de Loreto de Aduanas del Mar y Juan Bta. Soler Blasco, pintor, fueron los artífices de este bello templo. La puerta de entrada con una construcción de tosca nos introduce su interior…
Allí nos encontramos unas bellísimas columnas de tosca, labradas por canteros locales, que constituyen sobre ellas el coro. Hay cuatro altares laterales. A la derecha está el dedicado a San Francisco de Paula con una escultura del santo, tallada por el escultor Carmelo Vicent. Para mí es la mejor y la más expresiva. La cara y la mirada del santo, la paz, la humildad son de un realismo impresionante. Alrededor de la imagen hay cuatro frailes que representan las virtudes que S. Francisco pide a sus seguidores: la humildad, la pobreza, la castidad y la obediencia.
El segundo altar lo preside la imagen de S. José. A uno y otro lado, dos lienzos con ángeles que transmiten a S. José el aviso del nacimiento de Jesús y la persecución del rey Herodes que le busca para matarle… A la izquierda hay una bella imagen de la Virgen Dolorosa, con dos lienzos de la pasión. Jesús crucificado y en el otro, muerto en sus brazos. El último altar lo preside una esbelta figura de Jesucristo Rey con vestidura blanca.
En el frontispicio del Altar Mayor hay tres figuras: la del centro es la Virgen de la cinta, que la entrega a San Agustín y a Santa Mónica. En el plano inferior aparecen varios cuadros, que son los de mayor devoción de las religiosas agustinas, y son por este orden: Santa Teresa de Jesús, San Ignacio de Loyola, San Felipe Neri y la Beata Inés de Benigánim.
A un lado y otro del sagrario, de notable factura hay dos grupos de ángeles con rostros infantiles, que unos son músicos y otros cantores. El altar mayor de piedra tosca en majestuoso y los dos ambones, de la misma piedra, están adornados de varias figuras de santos.
Todo el templo constituye un conjunto ornamental de belleza singular. Es acogedor, invita a la oración y a la paz. Todo el es fruto de la colaboración de los canteros locales que trabajaron con mimo y elegancia singular.
Las dos personas que tomaron a su cargo la iniciativa de la decoración del templo, consiguieron un conjunto singular que es objeto de visita de turistas que lo contemplan con agrado y admiración. Mi gratitud a las personas antes citadas que han dejado en nuestro pueblo, una de sensibilidad artística.
Verano de 2005.
Rvdo. Don Juan Ortolá Segarra.











