Xàbia ha recuperado este domingo una de sus tradiciones agrícolas más arraigadas con la celebración de la I Festa de l’Escaldà, una jornada festiva y divulgativa que ha tenido como escenario el Riurau d’Arnauda donde se ha congregado a centenares de personas.
La cita ha servido para acercar al público una práctica que durante décadas formó parte de la vida cotidiana y de la economía local, pero que hoy apenas se conserva en algunos ámbitos familiares y en iniciativas de recuperación patrimonial.
Uno de los momentos centrales de la jornada ha sido la tradicional escaldà de la pansa, que ha comenzado con el encendido de la caldera y la puesta en marcha del proceso. Este año, además, Xàbia ha estrenado el horno preparado para desarrollar esta labor de forma tradicional. Al acto ha asistido la concejala de Cultura y Fiestas, Mavi Pérez, que ha tenido el honor de realizar la primera escaldà.
La actividad ha contado con la participación de la Associació Riuraus Vius de la Vall de Vernissa, cuyos miembros han explicado al público en qué consiste l’escaldà, cuáles son los pasos que se siguen y qué función tenía cada una de las fases dentro del proceso de transformación de la uva en pasa.
El público no sólo se ha limitado a observar. Durante la mañana, numerosos asistentes han podido participar directamente en la escaldà, acercándose así a una práctica que durante generaciones formó parte del calendario agrícola de la Marina Alta.
La jornada ha incluido también música y bailes tradicionales, talleres, demostraciones de oficios y actividades relacionadas con la cultura popular. En la parte musical y festiva han participado el Grup de Danses Portitxol y la Colla Portitxol, que han acompañado el encuentro con repertorio y danzas tradicionales.
Entre las actividades desarrolladas también se ha incluido un taller de llata, junto con otras propuestas pensadas para mostrar oficios y conocimientos vinculados al mundo rural.
en una jornada con la que el Ayuntamiento pretende dar continuidad a la recuperación de esta tradición y acercarla especialmente a las nuevas generaciones.
Una tradición ligada al auge de la pasa
L’escaldà de la pansa tuvo una importancia especial en Xàbia durante el siglo XIX, cuando la producción y exportación de pasa se convirtió en uno de los principales motores económicos del municipio y de buena parte de la Marina Alta. Xàbia llegó a situarse entre los grandes centros productores de la zona, en una época en la que la actividad agrícola y comercial asociada a la pasa marcaba buena parte de la vida económica local.
El proceso consistía en escaldar los racimos de uva en agua hirviendo con los productos necesarios para facilitar posteriormente su secado. Después, la uva se extendía sobre cañizos y se dejaba secar al sol hasta convertirse en pasa.
Con el paso del tiempo y el declive de este cultivo y de su comercialización, la práctica fue perdiendo peso hasta quedar prácticamente reducida a algunas familias que todavía la mantienen de manera tradicional.
La celebración de esta primera Festa de l’Escaldà busca precisamente evitar que ese conocimiento desaparezca y recuperar una parte del patrimonio agrícola, social y cultural de Xàbia.






































































































