Lo que parecía otro día soleado de verano en Xàbia y lejos de una previsión meteorológica pasada por agua en el primer día de agosto, hizo un giro inesperado en la tarde de este viernes. El cielo, que durante toda la jornada lucía despejado, se tornó gris. Una repentina tormenta se apoderó del cielo. Truenos y nubes llegaron a la costa sorprendiendo con una suave lluvia que duró unos minutos.
Según los datos de MeteoXàbia, el débil chubasco apenas dejó registros significativos. En la zona del Montgó se acumularon poco más de un litro por metro cuadrado, mientras que en La Granadella se rozaron los dos litros. En el resto del municipio, las precipitaciones fueron aún más escasas, con valores inferiores al medio litro.
Pero tras la lluvia, y en las últimas horas de luz, un difuminado arcoíris se mostró en el cielo, aprovechando los últimos rayos de sol que se asomaban entre las nubes.






