OPINIÓN
He hablado varias veces de que el alma xabiera se diluye y empieza a ser sustituida por los holandeses, pero hay otra tercera Jávea que convive o, mejor dicho, cohabita en verano con nosotros -los javienses-, y es la nueva Jávea botarate.
Esta nueva Jávea botarate ha fagocitado al veraneante de antaño. Algunos son hijos o nietos de los primeros, pero estas bandadas de nuevos turistas de discoteca y playa poco saben de nuestro pueblo, de nuestra cultura o historia y, por ende, de sus gentes -nosotros-, porque realmente les importamos un comino. Sólo en agosto, nuestra ciudad se convierte en un escenario para sus hábitos de la meseta o de la ciudad del Turia. Algo que, con la masificación turística, se multiplica exponencialmente por tierra, mar y aire, xabieros…
La Jávea de los botarates es uniforme: camisa de lino y pantalón largo a las cinco de la tarde, botellón, malas prácticas en la conducción, maleducados en restaurantes, arrogantes en los supermercados y niñatos en las calles. Este fenómeno no es sólo estético, también religioso. Nuestras iglesias y capillas estivales se han hakunizado y el clero local vive de las rentas de esta Jávea de los botarates. Pero esta multitudinaria y juvenil fe de agosto no es más que un espejismo para un beduino. El limosnero resuena con fuerza, sí, pero no es real, y esto, para mí, también es decadencia de nuestros veranos y un ejemplo clarísimo de la saturación turística que tiene nuestra villa.
No hace más de veinte años, los grupos de jóvenes podíamos convivir con los veraneantes de los Países Bajos, de Suiza, de Madrid, San Sebastián o Valencia, formando parte de nuestros grupos de amigos y aportando diversidad real e interesante. Vestíamos como queríamos -era un mundo de colores infinitos, no como ahora-, demostrando personalidades arrolladoras. En nuestras pandillas convivían en hermandad perfecta el heavy, el pijo, el bakala y el surfero. Respeto lo llamábamos y a veces, también admiración.
Disfrutábamos las noches de verano en un sinfín de garitos originales, míticos y con carácter, donde la música era diferente en cada uno de ellos y el tipo de gente, también. Recuerdo con nostalgia la música del Planet Rock, la barra del Chupito, el espejo del Quo, los reencuentros en el Clan, las birras del Octopus, los bailes en el Surf, las canciones del Canela, la locura del Tonis, los cubalitros del Plaza, las copas de Jávea Park…
Ahora, la homogeneidad, una suerte de endogamia enfermiza como reflejo de una sociedad dividida y fragmentada, hace que las tres Jáveas vivan paralelamente en verano, sin cruzarse lo más mínimo, y haciendo de este lugar tan maravilloso un lugar antipático, con demasiada gente, con demasiada prisa, con demasiada indiferencia…







Que despropósito de artículo. Cuánta ponzoña. Menuda catetada.
pero si tiene toda la razón, paleto
Ese insulto?.Lee nuevamente el artículo haber si pillas algo…
Genau so ist es wir sind dankbar haben wir das andere Javea noch erlebt.
Catetos a babor y a estribor también hay en otros lugares. Usted no ha entendido mi artículo o se siente identificado. ¡Feliz verano!
Nous sommes un couple de français qui venons à javea depuis 20 ans et nous avons construit une maison. Il nous semble normal de nous intégrer le mieux possible en commençant par apprendre la langue consommer local et surtout respecter les locaux. Nous sommes d’accord sur le fait que javea se dégrade par des touristes non respectueux et ne faisant aucun effort avec les espagnols
Este artículo es la pura realidad, y yo lo hubiera escrito tal cual, letra por letra, porque me parece que habré coincidido con el autor en todos y cada uno de los garitos que describe xD
Muchas gracias por tus palabras! Entonces has vivido la época dorada! Saludos cordiales!
Horrible artículo. El resto de peronas no tienen la culpa de que los mejores días del autor ya hayan pasado y viva preso de la nostalgia.
¿Felipe VI? ¡Saludos!
cuanta razón tienes amigo, nos invaden los niñatos con aires de superioridad
Buenos días, no creo que usted sea el que firma, ya que no se define amigo mío jajaja pero muchas gracias por su comentario. Saludos cordiales.
Jose , cuanta razon tienes …😘
Muchísimas gracias! Saludos!!!
Bueno, lo de que los bakalas y los heavies convivíamos será fruto del engaño de la nostalgia.
Bien que teníamos que elegir entre pasar de ellos o liarnos a hostias con los bakalas de turno cuando los «heavies» nos cruzábamos con ellos, poca hermandad y muy poco respeto había, más por parte de unos que de otros por muy «xabieros» que fuéramos todos.
No pongo en duda el resto del artículo, pero no nos llevemos a engaño tampoco. No todo era perfecto.
Bueno… En los grupos de gente de Jávea que conocía yo -y eran muchos- había mezcla sana. Tontos los había a saco. Recuerdo que a varios locales no podían entrar unos u otros, pero hablo de la experiencia de muchos. ¡Saludos y gracias por leerme!
👌
😉
Éste artículo es xenofobia pura . Con lo fácil que es identificar el turismo dañino de despedidas de soltero, pasos del Ecuador y apartamentos turísticos. El señor Font pone su Diana en los jóvenes mesetarios porque llevan una ropa determinada y van a misa . El botellón y las conductas temerarias no entienden de mesetas. Pero se ve que para usted si . Eche usted un vistazo a lo que pasa en otros destinos turísticos y verá que no es una excepción. Y deje de hacer demagogia con los estereotipos
Acertadísimo comentario. He leído algún libro de José Font, y cuenta con todo mi reconocimiento, pero en este artículo, ha metido un bastante la pata. Parece como si buscase la aprobación de quienes le reproban.
Pep! Tocayo! Muchas gracias por leer mis libros! No siempre hay que estar de acuerdo en todo! Afortunadamente soy anarquista de derechas y neofranquista y no necesito la aprobación de nadie porque sinceramente me importa un bledo la opinión de los rojos, si es a lo que se refiere. De todas formas ¿se ha sentido aludido? Si suele leer este periódico, no iba dirigido usted mi artículo pues parece interesarle algo la cosa xabiera. ¡Gracias!
No termino de entender su respuesta, José Font, pero en cualquier caso, le estoy agradecido por ella. Un saludo,
Yo es que hablo de Jávea, cuando tenga que hablar de Albacete o de Guadalajara, ya me informaré mejor. ¡Gracias! ¡Feliz estancia en Jávea!
Más razón que un Santo, el turismo de niñatos afines a la bronca y borrachera diaria no beneficia a este maravilloso pueblo.
Y su seña de identidad es la ignorancia y desconocimiento de la historia y el esfuerzo de sus pescadores y agricultores que hicieron que este pueblo tuviese su propia identidad, a estos les importa tres leches.
Pero habrá que seguir aguantándolos, porque estamos instalados en el buenísmo , y aunque te estén deteriorando la convivencia y el medio ambiente, no nos podemos defender, porque la ley caería siempre sobre el afectado.
Un saludo.
Muchísimas gracias por su apreciación. Está usted en lo cierto. Toca resignarse y narrar lo que acontece para que tampoco nos llamen ciegos… ¡Saludos!
De acuerdo con que estamos invadidos por bandadas de chavalería de discoteca, botellón y selfies pero no mezcle churras con merinas porque la mayoría de esa gente no pisa una iglesia ni borracha. La mayoría son niñatos salvajes – por mucho peculio del que disfruten o títulitos que tengan- que no respetan nada ni a nadie porque se creen los más guapos del corral y, sin haber merecido aún su status, desprecian a todo el que no es como ellos. Pero no se engañe porque los endémicos son lo mismo, todos los días de fiesta incordiando a los vecinos con sus discomoviles, sus » fartás» y botellones en la calle sin respetar nada ni a nadie, sólo cambia el vestuario: estos no son de camisa de lino y chino de marca, son de camiseta, calzón y chancla. Así que si nos quejamos de esta sobresaturación de asilvestrados que no deja vivir hagámoslo con rigor, al fin y al cabo son los javienses o xabieros ( como prefiera) los que han preferido dinerito fácil vendiendo o alquilando sus propiedades, los que han elegido como promocionarse en Fitur o en las redes sociales y los que, en definitiva, han obtenido lo que han sembrado.
Muchas gracias por su comentario. Siempre he defendido que los xabieros somos los principales culpables de los desmanes actuales porque lo hemos vendido todo. Gracias.
Estimado Sr. Font Caballero,
Leo su artículo con atención, y también sus respuestas a quienes no comparten su diagnóstico. Permítame una reflexión, sin ánimo de sumarme a los «catetos a babor y a estribor» que usted despacha con tanta gracia.
Jávea decidió hace décadas no ser un pueblo industrial, sino vivir de los servicios: de la hostelería, del alquiler, del turismo. Esa fue una elección legítima y, en general, acertada. Pero no se puede sostener esa economía y, al mismo tiempo, retratar a quienes la sostienen -linen shirt incluida- como una masa homogénea y antipática que «no tiene interés» en el lugar. Los mismos turistas que usted describe con esa distancia son los que pagan las terrazas, los alquileres y buena parte de los sueldos de este pueblo. Criticar sus modales es perfectamente razonable; convertirlos en arquetipo de decadencia moral, menos.
Además, este no es un artículo aislado: es la tercera vez en tres años («El paraíso perdido», «Turismo sin freno…») que firma una variación de la misma idea -la Jávea auténtica que se diluye frente al turista de ahora-. A fuerza de repetirse, el argumento empieza a sonar menos a diagnóstico y más a estribillo.
Y sobre el trato a quienes discrepan en los comentarios: da usted las gracias efusivas a quien le halaga y llama «cateto» o insinúa cobardía a quien le contradice. Un artículo que reclama finura de criterio debería poder sostenerse sin necesidad de descalificar al lector que no aplaude.
No hace falta estar de acuerdo con el botellón o la mala educación en un restaurante para pensar que este texto generaliza más de lo que argumenta. Un pueblo que vive del turista bien puede pedirle más civismo, sin necesidad de despreciarlo como colectivo.
Un saludo cordial.
Cualquiera con dos dedos de frente ve que el turismo de Jávea da asco, porque en general el turismo es molesto a partir de ciertos niveles, y el articulista da su opinión con la que muchos coincidimos. Luego ya hay otros criterios, que han de estar muy equivocados para no ver lo evidente: sobre gente, falta educación (y quienes más creen tenerla, como algunos de los que vienen, son los que menos tienen).
Muchas gracias por su comentario, sólo por su apreciación ya ha valido la pena redactar el artículo. Saludos cordiales.
Ha zanjado usted el debate, con gran maestría. Muchas gracias por su valorosísima aportación y lección de estilo, como quien le queda bien una camisa de lino. Un abrazo enorme.
Sólo añadir que lamento quien sufre los botellones y chavalería mal educada, lleven la camisa que lleven y vayan o no a misa, y que ésto, sí, es un problema para quien lo padece.
Se ha centrado usted en la ropa y no en lo demás… Vamos a sonreír un poco.
Estimado Don Juan José:
Es un honor que alguien tan cultivado y que escribe tan bien, dedique tiempo no sólo a comentar este artículo, también a reflexionar y relacionar otros textos míos relacionados con Jávea y sus desmanes turísticos. Siento mucho que le moleste el estribillo, la música o la percusión, pero es que no voy a dejar de defender al pueblo en el que nací de una manera u otra. Entiendo que ese sentimiento no es compartido por usted, porque no es de aquí. Como siempre me ha seguido en mis artículos no me hará falta repetirle que los culpables de esta situación hemos sido los mismos xabieros. Feliz estancia en Jávea y no deje de seguirme, por favor. Soy yo el que aprende y reflexiona con comentarios como el suyo. ¡Saludos!
Se llaman pijos y dan un poco repeluz, si
Además Jávea muere de éxito; no se puede circular, ni comprar en el súper,,, aquí no hay quien viva de julio a septiembre
Una pena
Poco se habla del daño que ha hecho el gobierno de la Rosa Cardona metiendo a Edgar Slama en el consell de turisme mediante pactos políticos. Un tipo de dudosa moralidad que deja claro con echar un vistazo a sus locales que le interesa más que a nadie este tipo de turismo… ¿Y lo más divertido? Ni si quiera es de Jávea. Así que la famosa frase que bautiza todas las mañanas «vivimos del turismo» lleva tiempo perdiendo sentido y pasando a convertirse en «el turismo vive de nosotros». Tenemos lo que nos merecemos, por meter un gobierno que mantiene grúas todo el año y que no le interesa ver un equilibrio entre hostelería, ocio y construcción.
Veig que un tema com aquet te molta repercusio, ma agradaria que els temes importants com la especulacio, el deterioro del nostre poble, de la nostra cultura, del nostre territori, de la nostra societat, tingueren la mateicxa repercusio que aquet tema banal de les revistes del Cor, sense participacio, sense criteri, sense autocritica som un poble ma ipulat per els politics i els constructors, aixina nos va
Respecte a les autodefinicions que tu mataixa et dones.
Anarquista de dretes, Post o Neo Franquista, et dire una opinio » Dime de que presumes y te dire quien eres»
En aquet cas crec que aquest atributs li pots aflixir, «Cantamañas Payaso.
Salutacions.
Que razón tienes José , yo también hecho de menos aquellos tiempos aunque soy más mayor ,honestamente pienso que había más empatía hacia todo y todos.Un saludo.
Qué recuerdos,totalmente de acuerdo,eso era
José, las críticas forman parte de cualquier columna. Que no estés de acuerdo con un comentario es perfectamente legítimo. Pero responder a los lectores que discrepan contigo de una manera condescendiente o directamente ofensiva, al final, dice más de ti que de ellos.
Un escritor no tiene por qué aceptar todas las críticas, pero mantener cierta distancia profesional y mostrar respeto por sus lectores me parece lo mínimo. Se puede responder a alguien con argumentos sin ridiculizarlo.
Quizá sería mejor dejar que la columna hable por sí sola. Debería ser lo suficientemente sólida como para no necesitar que el propio autor salga después a dar golpes personalmente. 😉
Pero qué golpe? No ha dado ningún golpe. Yo he discrepado del artículo, él me ha contestado y no me he sentido ofendido en ningún momento. Me parece que el calor, nos está afectando a todos.
Qualsevol temps passat va ser millor. Supongo que será, José, porque te haces mayor.
Un saludo.