En la carretera del Portitxol en Xàbia se han instalado, recientemente, talanqueras de madera por parte del Ayuntamiento, y a través del Departamento de Servicios, como medida de seguridad. Esta nueva medida busca poner fin al estacionamiento indebido de vehículos, prevenir accidentes en un tramo de escasa visibilidad y garantizar la seguridad de los numerosos bañistas que acceden a pie a las calas de la zona.
Esta actuación definitiva sustituye las anteriores barreras de New Jersey, consideradas una solución provisional ante el persistente problema de colapso por aparcamiento.
El fin de los atascos y el riesgo para peatones
La carretera del Portitxol, cuya titularidad pertenece a la Diputación de Alicante, es una vía de acceso clave a destinos turísticos como la cala de la Barraca, la cala de la Granadella, la urbanización Balcón al Mar y el Cap de la Nau. Esta zona, de gran afluencia, sufre un grave problema de estacionamiento de vehículos, los cuales invadían la cuneta, provocando colapsos y obligando a los bañistas a caminar por la calzada, exponiéndose a atropellos. Xàbia venía demandando una solución permanente para esta situación.
Las anteriores barreras de plástico rojiblancas, conocidas como New Jersey, fueron instaladas al principio del pasado verano como medida temporal pero éstas eran desmontadas por conductores que querían aparcar a toda costa, obligando al ayuntamiento a reinstalarlas.
Una solución integrada y discreta
La nueva talanquera de madera, que ha sido sufragada por el Ayuntamiento de Xàbia, es un elemento más integrado en el entorno y visualmente más discreto que las aparatosas barreras de New Jersey.
La colocación de talanqueras no es una novedad en Xàbia, donde ya existen en el Primer Muntanyar para evitar que los coches accedan a la primera línea de playa. Esta solución se considera más eficaz y estéticamente superior para controlar el estacionamiento y mejorar la fluidez del tráfico.









