Buscador

El desaparecido altar barroco de San Bartolomé: una joya perdida del patrimonio de Xàbia

Verónica Blasco

Periodista
12 de abril de 2026 - 06:58

La historia patrimonial de Xàbia guarda entre sus páginas uno de sus episodios más significativos y, a la vez, más trágicos: la desaparición del antiguo altar mayor barroco de la iglesia de San Bartolomé, una obra de gran valor artístico que fue destruida en agosto de 1936.

Este retablo, levantado en torno a 1700 y desarrollado posteriormente en el siglo XVIII, el retablo respondía al estilo churrigueresco, caracterizado por su exuberancia decorativa. La obra es atribuida al maestro Vicente Artigues y posteriormente dorada y policromada por Carlos Consegues en 1741, dos nombres destacados en la producción artística de la época.

La pieza respondía plenamente al lenguaje barroco, caracterizado por su riqueza ornamental, su teatralidad y su capacidad para emocionar al espectador a través de la imagen religiosa. La compleja composición estaba integrada con esculturas, relieves, medallones y una profusa ornamentación.

La composición del altar

Según las fuentes históricas, el conjunto albergaba al menos 24 figuras de ángeles de cuerpo entero, además de numerosas imágenes religiosas distribuidas en distintos niveles. En el eje central se situaba San Bartolomé, titular del templo, acompañado por otras figuras de gran relevancia simbólica como San Gregorio y San Ignacio. En la parte superior destacaba la representación de la Virgen —conocida popularmente como la Mare de Déu de les Punxes—, reforzando la jerarquía visual del retablo.

El programa iconográfico se completaba con elementos de gran dinamismo, como los santos Abdón y Senén —los llamados ‘sants de la pedra’—, representados con atributos agrícolas, así como cariátides, angelotes y complejas estructuras arquitectónicas que enmarcaban la escena principal. Todo el conjunto estaba concebido como una escenografía barroca destinada a exaltar el culto y la devoción.

En su base se encontraba el altar mayor, ricamente decorado con tejidos bordados en oro y plata, damascos y recamados, lo que reforzaba la monumentalidad del conjunto. Este espacio no solo articulaba la liturgia, sino que funcionaba como el núcleo visual del templo parroquial.

La documentación también revela que el retablo formaba parte de un entramado más amplio de imágenes religiosas en la villa. Se estima que existían más de medio centenar de imágenes repartidas entre el altar mayor, capillas laterales, ermitas y conventos, muchas de las cuales participaban en procesiones y celebraciones litúrgicas.

La pérdida tras 200 años

El altar se convirtió durante casi dos siglos en el eje visual y espiritual del templo, formando parte de la memoria colectiva de varias generaciones de vecinos. Su presencia no solo definía el espacio litúrgico, sino que también representaba el esplendor artístico alcanzado en Xàbia durante el siglo XVIII.

Las fotografías antiguas y los testimonios conservados permiten intuir la magnitud de esta obra, que destacaba por su compleja estructura, su detallada decoración y su valor simbólico dentro del conjunto arquitectónico de la iglesia. Sin embargo, como tantos otros bienes patrimoniales en España, el retablo fue víctima de los episodios de destrucción ocurridos al inicio de la Guerra Civil.

En agosto de 1936, el altar barroco fue arrasado, desapareciendo para siempre una de las piezas más representativas del patrimonio religioso local. El retablo, junto a numerosas imágenes, fue pasto de las llamas. De este suceso dejó constancia el cronista Antonio Pons Guardiola en sus memorias, donde recoge de forma somera la pérdida de esta obra que hoy requeriría, por su relevancia, un estudio monográfico propio.

A pesar de su desaparición, el recuerdo del altar de San Bartolomé sigue vivo gracias a la documentación histórica y a las imágenes conservadas, que permiten reconstruir, al menos parcialmente, su significado y su impacto en la vida cultural de Xàbia.

La pérdida de este retablo no solo supuso la desaparición de una obra de arte, sino también de un elemento clave en la identidad patrimonial del municipio. Hoy, su memoria invita a reflexionar sobre la importancia de conservar y proteger el legado histórico, así como sobre la necesidad de seguir investigando y difundiendo aquellos capítulos que forman parte de la historia colectiva.

Bibliografía

  • Arxiu Municipal de Xàbia
  • Anales de Xàbia/Jávea de Juan Bta. Codina Bas
  • Consueta de la parroquia San Bartolomé
  • El Patrimonio artístico-religioso de Xàbia
Canal de Whatsapp Anúnciate en javea.com Envía tu noticia
Deja un comentario
  1. Oook dice:

    I perque l’ajuntament o l’esglesia no tornen a fer tot eixe altar? Seria impresionant tornar a tindre un altar com este, ja que han estat restaurant l’exterior tambe podrien restaurar eixe altar

  2. indignado dice:

    «Se destruyó». «Resultó arrasado», Múltiples eufemismos por no decir claramente quiénes quemaron el altar. ¿O nos van a decir que fué la aviación franquista? La cosa está entre los anarquistas de la FAI y los socialistas del PSOE, sí ese PSOE que ahora encabeza las procesiones cuando gobierna. La memoria histórica se sigue contruyendo sobre las barbaridades del bando nacional, que la hubo y muchas, y la manipulación y ocultación de las atrocidades de los rojos. He oído a personas mayores de Jávea contar cómo se tiraba al mar desde el Cabo San Antonio a sacerdotes y gente de derecha, y cómo los abrían en canal como cerdos. Por no contar todo, se exacerba la polarización bestial que tenemos sobre un tema de hace 80 años. La ensalzada II República se estrenó con la quema de Iglesias a los pocos meses, y el Gobierno dijo que «es que el pueblo tiene que sacudirse tanta opresión». Esa era la nueva democracia, y acabó como tenía que acabar.