Xàbia cerró ayer una nueva edición de las fiestas en honor a Jesús Nazareno con uno de sus actos más esperados y emotivos: la procesión de subida de la imagen a la Ermita del Calvario. El municipio volvió a vivir una tarde cargada de emoción, tradición y devoción, acompañando a Jesús Nazareno en su regreso al Calvario, donde permanecerá hasta el próximo año.
La procesión puso el broche final al día grande de las fiestas y a varios días de celebraciones que han llenado Xàbia de actos religiosos, música y convivencia.
Desde la organización se ha querido agradecer la implicación de todas las personas que hacen posible estas fiestas, especialmente a la Cofradía de Jesús Nazareno, los mayorales y mayoralesas, las fuerzas y cuerpos de seguridad, el departamento de servicios y el conjunto del pueblo de Xàbia.
Con la subida al Calvario, Xàbia cierra unos días intensos que vuelven a demostrar el arraigo y cariño que el municipio mantiene hacia Jesús Nazareno.


























































