Creo que me inspiró Antonio Machado por mi Jávea querida como si de una ruptura se tratara. En el corazón tenía la espina de una pasión. Logré arrancármela un día: ya no siento el corazón. Es una forma de explicar el vacío y sufrimiento que me causa ausentarme de Jávea como si fuera una ruptura amorosa.
Las dudas me atormentan, vivir y pensar en ella es un sueño, pero todavía es mejor despertar abrazando a Jávea. Mi vida en esta preciosa villa es una ilusión, una pasión. Es un vivir en constante inquietud buscando la felicidad, la luz, la paz, esperando que sople el aire de la dulce brisa que me envía desde su Bahía para que refloten los latidos de mi corazón, que necesita el aliento de las velas marineras que enarbolan la dulzura con la que se alimenta mi espíritu.
Mis horas y días de instancia son segundos o minutos, mientras la espera se convierte en siglos cuando estoy en lejanía. Aún no sé por qué. Lo ignoro. Un día espero averiguarlo antes de que me sorprenda la muerte. Siempre que la visito pienso lo mucho que me regala y poco que yo le doy a cambio, aunque me intereso por ofrecerle lo mejor de mí. Y vivo con la esperanza de que el Altísimo me revele los secretos por los que colocó -cuando creó la Tierra-, qué fue lo que le motivó para dejar caer esta preciosa joya bajo los albores destacados que muestra su encantadora
Naturaleza. (Misterios espirituales que se escapan al pensamiento humano).
Si ahora no puedo entender por qué la dotó de tantas bellezas juntas, vivo con la esperanza de que me lo explique con un soplo divino para que desde el cielo siga enamorado, y mi espíritu reciba la recompensa de disfrutarla en la mansión gloriosa. Y le explicaré que, seguiré enviándole rayos celestiales para que Xàbia viva enamorando a sus habitantes, a sus visitantes y a todos los que tengan la fortuna de conocerla. Quizá la torpeza de mi mollera vetusta, ya hueca y vacía consista en aspirar a vivir amándola sin medida para disfrutarla mientras la salud me acompañe para vivir a su lado durante muchos años. Su magisterio para mí es una fuente de inspiración que aglutina y agudiza no solo el ingenio y el intelecto, sino que activa mis vetustas células neuronales para prodigar alabanzas sobre sus bellezas y satisfacer el espíritu con emotivas sensaciones emocionales como sus incomparables amaneceres y atardeceres (orto y ocaso), su microclima, su mar, su montaña y ese conjunto de maravillas que conforman la espectacular luminosidad mediterránea de esta incomparable villa alicantina.
Ahora que ya se acaba la temporada veraniega y me toca marchar por una temporada -que espero que sea breve-, no lo duden, tengo grabado en mi corazón la soledad de mi querida Xàbia.
Juan Legaz Palomares.







Wunderschön geschrieben. Javea ist auch mein Lieblingsort.