Lo antiguo está de moda. ¿Quién iba a decir que las primeras escobas creadas con mango de madera y cerdas de palma volverían a ser la opción de barrer del futuro?
En sus inicios, la creación de un manojo de ramas secas atadas fue la solución a recoger del suelo los residuos no necesarios. A este instrumento se le añadió un palo, lo que facilitaba aún más el trabajo de limpieza. Sin duda, la escoba fue un invento muy necesario, que con los años evolucionó pasando a ser de otros materiales que permitían barrer mejor cualquier tipo de superficie.
A partir de ahí, las escobas de palma pasaron a la historia. Apenas se observaba una escoba de este tipo en los hogares, éstas estaban olvidadas. Pero pasaron los años y nace la era ecológica, la era del reciclaje y la era de desprenderse de todo aquello que afecte a nuestro medioambiente. Es ahí cuando resurgen, como opción ecológica y alternativa a las escobas de plástico, las escobas de palma; fabricadas con fibras vegetales (caña y palma), y que permiten barrer todo tipo de terrenos.
En la actualidad, este producto es manufacturado, pero en la década de los 40, 50 y 60 del siglo pasado, la creación de una escoba de palma era todo un trabajo artesanal. Xàbia contaba con una importante actividad industrial y comercial de este producto.
A continuación tienes un índice con todos los puntos que vamos a tratar.
Las fábricas de escobas y pinceles de palma en Xàbia
Que se haya podido conocer, sólo en el núcleo urbano del centro histórico de Xàbia hubo hasta cuatro fábricas de escobas y pinceles entre 1935 y 1983. De las cuatro, sólo una era la más grande y contaba con más de una docena de trabajadores.
Fábrica de escobas y pinceles de Rafael Bisquert
La fábrica de escobas y pinceles más grande y antigua que se conoce de Xàbia era la de Rafael Bisquert ubicada en la Calle Virgen de la Soledad desde 1940, aunque años anteriores estuvo en el Patraix. Su hija, Josefa Bisquert (Pepica), recuerda cómo eran esas jornadas de trabajo. «Eran más de 10 ó 12 trabajadores entre hombres y mujeres. Yo era pequeña, pero me críe en esta fábrica donde en ocasiones, siendo más mayor, mi padre me ponía a trabajar si quería salir con las amigas».
La fábrica ocupaba toda la planta baja de la casa, «ahí se hacían las escobas y los pinceles, y en otro almacén de la carretera del Colomer se preparaban las cañas que harían de mango de escoba, ya que el de los pinceles era de madera y hacíamos de distintos tamaños», indica Bisquert.
Josefa cuenta que las palmas venían de Almería, en cambio las cañas de Murcia, «las hojas se deshilachaban (se hacía esporguims) con una máquina eléctrica que tenía una rueda con clavos que era donde se pasaba el manojo de palma una y otra vez hasta conseguir el acabado deseado». Las palmas buenas se destinaban a hacer llata para capazos, cestas, etc... Y la de peores condiciones se utilizaba para hacer escobas. Los pinceles se hacían de palma abierta y por el exterior se ponía una capa de palma de brote, todo bien rastrillado, para conseguir un acabado más fino.
Hacer una escoba o pincel no tenía misterio, pero se necesitaba maña. Apenas se necesitaba palma, caña, madera y alambre. La maquinaria era prácticamente inexistente, pero el trabajo artesanal cundía y las ventas eran buenas. Pepica comenta que se vendía a Alicante y Valencia, «recuerdo que cuando tenía que venir el tren para llevarse los pedidos, había noches que no se dormía con tal de dejarlo todo preparado».
La fábrica de Rafael Bisquert estuvo más de 20 años en activo, pero la aparición de las escobas de plástico hizo menguar el número de ventas de las escobas de palma. La novedad destruyó el negocio de toda una vida. Cada vez, la venta de las escobas de palma iba a menos y Rafael se hacía mayor. La familia descendiente no quiso tampoco continuar con el negocio y fue en 1959 cuando se decidió cerrar las puertas.
Fábrica de Vicente Llorens Sanchis
Situada en una planta baja de la calle Mayor que daba a la calle Ronda Sur estuvo abierta entre 1950 y 1962. Llegaron a trabajar hasta nueve personas, y se dedicaban a las escobas y pinceles y a los cepillos de raíces. El propietario se dedicaba a viajar para vender fuera de la zona.
Fábrica de José Segarra
Otra fabrica de escobas y pinceles, aunque más pequeña, fue la de José Segarra, ubicada en la carretera de Dénia (calle Virgen de los Ángeles). Sólo hacían un tipo de escoba y un tipo de pincel. En esta fábrica solo trabajaban José Segarra y su padre, quién se encargaba de ir a hacer las palmas y prepararlas. También contaba con una máquina para hacer los esporguims y solía hacer una jornada de trabajo de 10 a 12 horas cada día.
Su mayor venta se producía también fuera de Xàbia, aunque si vendían a particulares que iban a comprar. El taller empezó en 1959 y cerró sobre 1968.
Fábrica de Lluís Simó Costa
Esta fábrica estaba en la calle Jesús Nazareno. Abrió sus puertas en 1963. Lluís era de Jesús Pobre, pero se estableció en Xàbia. En la fábrica trabajaban tres hombres de seguido y tres mujeres a tiempo parcial, bien de mañana o de tarde y eran las que se encargaban de cortar las palmas. Ellos se encargaban de anudar las escobas y los pinceles.
En los primeros años hacían las palmas en la Granadella o en la Plana y las cañas de Les Barranqueres, pero después ya las compraban en Almería. Las escobas y pinceles se vendían en la fabrica a los particulares que iban a comprar, pero también se enviaban principalmente a Cartagena.
La actividad de la fábrica perduró durante 20 años pese a competir con la escoba de plástico. Sus puertas se cerraron en el año 1983.
En la actualidad, lo sintético prima sobre lo natural, aunque parece resurgir esta tradicional escoba en el mercado ecológico.
Bibliografía
- Josefa Bisquert: testimonios, anécdotas e historia de la fábrica de Rafael Bisquert
- Antonia Bisquert: aportación de fotos antiguas
- Artículo de Josep Castelló en Els Papers del'Arxiu: De palma: Graneres i Pinzells
- Libro de la MACMA 'Oficis i Productes'

















Muy interesante el artículo. Lástima que todas estas artesanías se hayan ido perdiendo con el tiempo.
Permitidme, sin embargo, una pequeña rectificación, lo que llamáis pinceles son brochas, utilizadas normalmente para encalar las paredes y fachadas de las casas. Los pinceles son mucho más finos y se fabrican con pelo animal, se utilizan para pintar cuadros (acuarelas, óleos, etc.) y también en la industria cosmética.