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El Faro del Cabo de la Nao de Xàbia: qué esconde su historia y sus instalaciones

Verónica Blasco

Periodista
03 de noviembre de 2024 - 08:30

En el extremo más oriental de la provincia de Alicante, alzado a 122 metros sobre el nivel del mar, en lo alto de un acantilado y con una vista inigualable del Mediterráneo, se encuentra el Faro del Cabo de la Nao. Este faro, situado en el término municipal de Xàbia, es el punto más cercano a Ibiza: está a poco más de 80 kilómetros de la isla balear, conformando así el llamado Canal de Ibiza.

Este faro no solo es una de las construcciones más emblemáticas de la costa alicantina, sino que también cuenta con una fascinante historia que lo convierte en un hito del litoral valenciano.

Faro Joven pero con historia antigua

A pesar de que su construcción fue ordenada en 1902 -cuando se realizaron, el 29 de diciembre de 1902, las pruebas de telegrafía inalámbricas entre la península e Ibiza con un sistema diseñado por el valenciano Julio Cervera-, y la obra se subastó el 1 de julio de 1914 por un total de 68.212 pesetas, no fue hasta el 26 de mayo de 1928 cuando la bombilla del Faro del Cabo de la Nao comenzó a iluminar las noches mediterráneas.

Este retraso se debió a la complicada orografía de la zona, lo que exigió la construcción de una carretera para transportar los materiales necesarios para su edificación. Este vial, que conectaba el faro con el barrio de Duanes de la Mar, comenzó a construirse en 1923 y fue crucial para finalizar la obra. De esta manera, y curiosamente, fue uno de los últimos faros en entrar en funcionamiento en la provincia de Alicante.

Entre sus características, y como curiosidad, tanto el sistema de óptica como el de giro que hoy identifican al Faro de la Nao provienen de la Isla del Aire, en Menorca, tras una remodelación en el faro de dicha isla.

La torre, de forma octogonal, tiene 20 metros de altura y se alza sobre un edificio blanco adyacente, que en su diseño original contaba con un edificio principal (viviendas y almacén), de una sola planta rectangular y con un patio central abierto destinado a alojar a dos torreros y a sus familias.

Tecnología de navegación, luces y sonidos

El faro del Cabo de la Nao no solo se convirtió en una guía luminosa para las embarcaciones que cruzaban el Mediterráneo, sino también en un punto de referencia clave para la navegación entre la península ibérica y las Islas Baleares.

Radiofaro

El radiofaro del Cabo de la Nao, ubicado en la costa de Xàbia, es uno de los más destacados del levante español. Este faro, junto con el de las Islas Columbretes, introdujo un sistema pionero de señalización por ondas de radio, siendo los torreros, los encargados de operar estos sistemas, quienes desempeñaban un papel esencial en su funcionamiento.

Fue a mediados del siglo XX cuando se instaló en este faro un radiofaro que emitía señales acústicas distintas, algo especialmente útil para los navegantes en días de niebla densa cuando la luz del faro no era visible. Estos radiofaros, que funcionaban con el sistema Decca, emitían pitidos característicos que los marinos podían captar con sus receptores, ayudándolos a navegar con seguridad. Concretamente, un radiofaro funcionaba como una pequeña estación telegráfica sin hilos que se activaba en situaciones de baja visibilidad, emitiendo una señal identificativa única para cada faro, seguida de una serie de ondas que permitían a los barcos recibir la señal y ubicarse con precisión.

Pero sobre este aspecto cabe señalar que su implementación en España se dio con la Real Orden de 5 de diciembre de 1907, que aprobó un Plan de Señales Sonoras, destinado a suplir la visibilidad de los faros. Posteriormente, el plan evolucionó con la aprobación del 30 de octubre de 1916, que incluyó la instalación de dos radiofaros de chispa, pero no fue hasta 1923 cuando se propusieron soluciones más complejas y eficientes para el problema de la señalización en condiciones adversas.

Gracias a los estudios del ingeniero Mauro Serret Mirete, se redactó el primer Plan General de Radiofaros, aprobado el 14 de julio de 1923. Este plan incluía la instalación de transmisores Morse en los faros, lo que permitió dotar a la red de faros de una capacidad de señalización más avanzada. La ejecución del plan se extendió hasta la década de 1950, y para entonces se habían instalado un total de 27 radiofaros en las costas españolas, siendo el Faro del Cabo de la Nao uno de ellos.

El radiofaro del Cabo de la Nao no solo fue esencial para la navegación en la región de Levante, sino que también representó un avance significativo en la tecnología de señales marítimas, integrando tanto señales luminosas como acústicas y radioeléctricas, lo que mejoró la seguridad de los navegantes en esa zona tan transitada del Mediterráneo.

Con el tiempo, y a medida que la electricidad se fue implantando en los faros, se introdujeron importantes innovaciones tecnológicas. Entre ellas, destacan la instalación de grupos electrógenos, que aumentaron la autonomía de los faros y la posibilidad de que estos continuaran funcionando incluso si fallaba uno de los generadores. Esta modernización también trajo consigo una reducción en el número de torreros necesarios, ya que el funcionamiento de los faros se fue automatizando progresivamente.

Señales acústicas

A finales del siglo XIX, muchos faros también contaban con campanas que sonaban en condiciones de baja visibilidad. Además, los marineros debían llevar consigo un libro de faros que recogía las señales ópticas de cada uno para poder identificarlos correctamente durante sus travesías.

La señal luminosa

En su función primordial de guiar a las embarcaciones, la luz del faro del Cabo de la Nao puede verse a 23 millas (37 kilómetros) de distancia en condiciones óptimas y su señal de destellos blancos se produce cada 5 segundos.

Además, el Faro del Cabo de la Nao es considerado uno de los faros con mayor valor patrimonial en España. Su interés no solo radica en su valor histórico y arquitectónico, sino también en su importancia tecnológica, ya que fue el primer faro en España en instalar un sistema de giro por acetileno, lo que mejoró su eficiencia y operatividad.

La vivienda y libros de registro

No todos los faros de España contemplaban instalaciones de vivienda. En el caso de Xàbia, los dos, el del Cabo de San Antonio y el del Cabo de la Nao, si la tenían, aunque a días de hoy, sólo uno está habitado, el de la Nao por el último farero, Antonio Fontes -recién jubilado-.

Las características de esta vivienda se contemplan en la primera parte del libro de inventario perteneciente al faro del Cabo de la Nao del año 1965 -Faro de 4ª orden- que guarda el archivo de Autoridad Portuaria de Alicante.

«Parte 1.ª Edificio. Consta de una planta con patio central y la torre adosada a la fachada del faro. Tiene tres pabellones, de los cuales, se ocupan dos, uno por Técnico Encargado y otro por el Técnico Subalterno, el tercero está desocupado. Los pabellones ocupados por el personal de esta Señal son idénticos y están situados en la fachada Este; constan de recibidor-comedor, cocina, despensa, tres dormitorios y un cuarto de aseo. En el comedor-recibidor existe una cocina para calentarse. La cocina tiene dos armarios empotrados en la pared. Cocina económica. Los fregaderos y escurreplatos de manises también empotrados en la pared. El cuarto de aseo consta de polibán con ducha, un lavabo, un espejo, una repisa de cristal, retrete con cisterna, un tohallero [sic], tres perchas, un portaroyos [sic] de papel higiénico y una jabonera. Ambos pabellones tienen agua corriente, que la suministra dos depósitos de uralita instalados en la azotea del edificio, cuya agua llega a ellos por mediación de una bomba a mano de volante desde la cisterna emplazada en el patio central del edificio. El pabellón que no se habita, está situado en la fachada Oeste, y consta de un comedor-recibidor, cocina, despensa, tres dormitorios y retrete; está bastante deteriorado por haberlo ocupado primero un destacamento de soldados durante la guerra de Liberación, y posteriormente por otro de la aviación. El pabellón de inspección está situado en la esquina N.W. del edificio y consta de un recibidor-comedor donde existe una cocina para calentarse, un armario empotrado en la pared, dos dormitorios y cuarto de aseo similar a los descritos en los pabellones ocupador por el personal de este Faro.
En la esquina S.W. se encuentra el escritorio y almacén-taller. Anejo al edificio y separados del mismo por un patio cerrado con verjas de hierro, se halla una edificación paralelo al mismo donde se encuentran el garage [sic], los lavaderos con tres pilas y su bomba de volante a mano para la elevación de agua desde la aljibe situada en este patio, tres corrales y un horno».

Cabe señalar que la edificación viene a ser la misma en la mayoría de los faros; son viviendas proyectadas bajo una misma premisa racional y simétrica. Su composición, basada en el método de L. Durand, estaba pensada en espacios donde el torrero y su familia tuvieran privacidad pero también existieran zonas comunes como pudiera ser la sala de acceso a la torre del faro.

En cuanto a la torre, aunque en algunas edificaciones está en el lateral corto del edificio, en el de la Nao, ésta se encuentra en uno de los vértices.

Además, como ya se ha comentado, antiguamente, en estas edificaciones que incluyen un anexo, había corral, pero posteriormente se convirtió también en vivienda.

Cuevas

Debajo del promontorio rocoso que alberga el faro del Cabo de la Nao se encuentra la Cova dels Orguens, una espectacular cueva marina esculpida por la erosión del agua a lo largo de siglos. Esta cueva, rodeada de calas e islotes, es conocida no solo por su valor geológico, sino también por haber sido escenario de la grabación de algunas películas como 'Uncharted', la más reciente y protagonizada por Tom Holland. Esta cueva puede ser visitada por embarcaciones sin motor siendo recomendado hacerlo con empresas de excursiones autorizadas como Aventura Pata Negra.

Entorno natural protegido

El Cabo de la Nao forma parte de un entorno natural de enorme valor ecológico. La costa de Xàbia, desde el Cap Prim hasta la Granadella, ha sido declarada Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Este entorno alberga hábitats únicos, como acantilados costeros con flora endémica y praderas submarinas de Posidonia oceánica en excelente estado de conservación. La biodiversidad de la zona es impresionante, y es posible encontrar especies exclusivas de esta zona.

Punto Geodésico

En el mismo Cabo de la Nao, a espaldas del Faro, encontrarás un vértice geodésico (un pilar de hormigón rematado por un cilindro), similar a los que puedes encontrar en muchas cumbres de la región. Estos puntos son utilizados para definir con precisión la posición geográfica de un lugar. Su presencia en el Cabo de la Nao es una prueba más de la importancia geográfica y cartográfica del sitio.

Hoy, más de 90 años después de su entrada en funcionamiento, a con más de 100 escalones hasta su llegada, sigue siendo un faro tanto para los navegantes como para los viajeros que buscan conectarse con el mar y con la historia.

Ubicación

Bibliografía

  • Libro 'Luces y faros del Mediterráneo. Paisaje, técnica. arte y sociedad. De Torrevieja a Vinaròs. Coordinadora Inmaculada Aguilar Civera. Ed. Generalitat Valenciana.
  • Catálogo de Faros con valor patrimonial de España. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
  • Fuente oral: José Garreta.
  • Juan Bautista Codina Bas.
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  1. Pablo dice:

    Muy interesante este reportaje, como todos los que ofrece la autora en Xàbia com. Muchas gracias.