Las fiestas de Moros i Cristians de Xàbia vivieron este sábado su acto más esperado con el Desfile de Gala, que volvió a llenar, Duanes de la Mar, de público para disfrutar del esplendor de las filaes y del espectacular boato de la Capitanía Mora de la Filà Al-Tarik’s.
En esta edición, el desfile adquirió un carácter excepcional al celebrarse únicamente el sábado, después de que la Junta de Festes decidiera suspender el desfile previsto para el domingo para no coincidir con la final del Mundial de fútbol que disputó la selección española.
Como es tradición, el desfile abrió con el estandarte de la Junta de Festes, seguido de la carroza del Abanderado Cristiano, dando paso al recorrido de las siete filaes del bando cristiano. Trabuquers, Bandoleres, Ballesters, Pirates, Furies, Contrabandistes y Faciners desfilaron acompañadas por sus escuadras, bandas de música y marchas cristianas, ofreciendo un espectáculo de ritmo y elegancia que fue aplaudido por el numeroso público congregado.
Tras el paso del ejército cristiano, la carroza de la Abanderada Mora dio inicio al desfile del bando de la media luna. Almoradins, Xibia, Schaitans, Almoriscos, Touaregs y Baharis mostraron, al ritmo de marchas moras, el esplendor de sus escuadras y la riqueza de sus trajes antes de la esperada llegada de la Capitanía Mora.
La Capitanía: un boato inspirado en el ave mítica Anqa Mugrib
El momento culminante de la noche llegó con la entrada de la Capitanía 2026 de la Filà Al-Tarik’s, encabezada por Ángel Mestre y Victoria Hernández, que presentaron el boato ‘Resurgir’, una propuesta inspirada en la leyenda árabe de Anqa Mugrib, el ave mitológica que, según la tradición islámica, emerge en los momentos más difíciles para guiar a su pueblo hacia la victoria.
La puesta en escena narró el renacer simbólico de un ejército agotado por los años de batalla que encuentra en esta criatura legendaria la fuerza para volver a levantarse. El desfile combinó fantasía, simbolismo y referencias a la cultura árabe en un recorrido cuidadosamente diseñado durante meses por los integrantes de la Filà Al-Tarik’s.
La propuesta rindió homenaje también a la figura histórica de Tāriq ibn Ziyad, el guerrero bereber que lideró la conquista musulmana de la península ibérica y cuyo nombre da identidad a la filà. Con una cuidada escenografía, música, coreografías y un elaborado vestuario, la Capitanía logró arrancar los aplausos del público y poner el broche de oro a una noche cargada de emoción y espectacularidad.












