No solo en los archivos y en las bibliotecas existe la posibilidad de conocer y ampliar nuestra visión del mundo y de la ciencia. También encontraremos en los Congresos, Jornadas, Simposios, etc. muchas cosas que nos permiten conocer nuestro entorno. Yo me he fijado en la clase médica que en general cuando acudes a ella, te recetan fármacos novedosos y te diagnostican de forma certera y te dan soluciones para paliar tus males, aunque a veces, como todo ser humano, no terminan de acertar.
Pues bien, ello es porque el médico tiene revistas médicas que le dan las novedades de su ciencia, y también a los visitadores médicos que les “venden” los productos más novedosos. Si todas las profesiones tuvieran esas alternativas y los profesionales se preocuparan por conocer aspectos de su actividad, otra cosa cantaría.
A modo de ejemplo, señalamos al Doctor Fernando Mulas Delgado cada verano en el mes de junio organizaba unas Jornadas, en el Parador de Turismo de Jávea, que tenían como contenido primordial el de la Epilepsia y el Mar cuyo nombre surgió por la idea de la ambivalencia del estado de la mar que, en sus denominaciones, va desde llana hasta arbolada o montañosa, siendo la epilepsia también muy cambiante, que desde denominarse catastrófica en unas ocasiones hasta conseguirse la calma total en otras.
Pues bien, en estas Jornadas los médicos se ponen en contacto para conocer los avances de su materia de las manos y experiencias de otros que están en la misma tarea. Al concluir la mi carrera de Pedagogía, hubo un Congreso de Pedagogía en Pamplona en noviembre de 1968 (después del mayo francés). Allí acudimos muchos de los que habíamos concluido los estudios para conocer las preocupaciones que tenían los que se dedicaban a la Pedagogía ya que lo había organizado la Sociedad Española de Pedagogía con asistencia de la casi totalidad de los catedráticos de las Facultades de Pedagogía que entonces así se llamaban. Luego vino la sustitución de la denominación por la de Ciencias de la Educación.
Era un congreso en el que se habló de la entonces futura ley de Educación del año 70 y se debatieron muchas ideas, al igual que el posterior libro Blanco ‘la Educación en España’ que buscaba establecer el debate en la población enriqueciendo las soluciones y buscando que toda la sociedad participara. Los que se formaron bajo la ley de Villar Palasi, pueden contar su impronta.
En un autobús, fletado para la ocasión fuimos probablemente unos 50 pedagogos recientes acompañados de dos profesores: Nos dijeron que el hecho de tener una titulación no te daba todo el conocimiento para ser un buen pedagogo de la noche a la mañana, sino que en ese momento, si leías un libro sobre educación, posiblemente lo pudieras entender mejor que si no tuvieras esa licenciatura y la otra cosa que nos dijeron fue la utilidad de un congreso.
¿Para que sirve? La contestación fue que sirve para ponerse en contacto con personas que tienen los mismos intereses que tú y así de esa conexión se pueden derivar relaciones positivas y puedes intercambiar conocimientos con personas con intereses similares. En los congresos hay siempre momentos distendidos y posiblemente haya una cena protocolaria donde establecer relaciones fructíferas.
Los congresos deben facilitar la proliferación de ideas que solo se conocen cuando se conoce, se trabaja y se vive en otras universidades. Es lógico que uno desee ser profesor de la misma Universidad en la que se formó, pero eso no crea ciencia, sino un continuismo que no hace avanzar. Los defectos de la Universidad actual se manifiestan en el nepotismo y en la endogamia.
El concepto de Universidad implica un saber universal y que solo habiendo tenido relación efectiva con otras universidades y profesores se amplía tu área de conocimientos. Hay una escultura de Anna Huntington en la Avda. Blasco Ibáñez al final de los edificios de las facultades llamada “los portadores de la antorcha” donde un hombre
desnudo a caballo y otro hombre también desnudo y caído en el suelo cede el testigo o la antorcha al hombre a caballo, significando las viejas generaciones entregan la antorcha (relevo) a las nuevas generaciones o el progreso recoge la antorcha de la ciencia.
Este último mes de mayo he asistido a dos Congresos de cuyo contenido he tomado nota y hasta he conocido puntos de vista desconocidos, en ese momento, para mí. En uno de ellos se habló de la “Antropología histórica de la alimentación. De la depredación a los transgénicos.” En el mismo se habló de la cultura de la alimentación y de los elementos nutricionales que aportan los productos autóctonos y de cercanía explorando el futuro con escasez de alimentos e ingeniería genética. En este congreso participaron algunos Cronistas como el de Casinos, la de Meliana y la de Bocairent, María Josefa Sempere Doménech, con quien tuve la posibilidad de darle a conocer mi investigación sobre el personaje de Josef Castelló que escribió la Descripción Geográfica del Reino de Valencia en 1783 y por el que ella se interesó, ya que este personaje hunde sus raíces en la citada población.
Dos semanas después tuvieron lugar las III Jornadas de Gestión del Patrimonio Bibliográfico. En ella, fuimos 197 los participantes, pero fue un encuentro de personas de muchas partes de España: de Canarias, de Sevilla, de Zamora y Guadalajara, de Cáceres, de Barcelona, de la Biblioteca Nacional, de Salamanca, Castellón… y allí se habló en 32
comunicaciones de temas como del control de insectos y de como salvar documentos por el proceso de liofilización, del uso de las serendipias (una palabra que muchos desconocíamos), de colecciones de programas de mano de cine, de como lograr las bibliotecas abiertas para que estos lugares sean conocidas y utilizados por el gran público.
Pues, bien de estas Jornadas pude conocer entre otras cosas la existencia de la Cartoteca de la Universitat de València, lo que ha dado ocasión a que acudiera en varias ocasiones para descubrir planos y mapas que buscaba.
Estos encuentros dan pie a conocer personas con las que puedes tener algo en común, en los momentos distendidos de las pausas para el café a media mañana, de las preguntas a los comunicadores y en ese caso, al platear una duda hay personas a las que les puede interesar el conocerte; es un toma y daca de las relaciones que se establecen en el ámbito de la actividad que desarrollas. Diré también que así como mi esposa me acompaña en algunos archivos también ha acudido a estos dos encuentros con el ánimo abierto a nuevas experiencias y saberes que siempre es bueno conocer.








