La percusión ha acompañado a la música desde sus orígenes, «pero continúa siendo una gran desconocida. Durante siglos fue un instrumento acompañante, estaba en segundo plano, limitada casi siempre a marcar el ritmo de una composición y para nosotros, la percusión es la protagonista». Con esta idea nace Connecta Percussió, un ensemble formado, inicialmente, por el xabiero Carlos Mulet y el gatero Adrià Ribes, y que tiene sede en Xàbia.
La historia de Connecta Percussió comenzó en 2019. Carlos y Adrià eran amigos, ambos coincidían con frecuencia en cursos, bandas, charangas y diferentes agrupaciones musicales, compartiendo una inquietud y una idea que iba creciendo con el paso del tiempo, «la percusión es más que de lo que la mayoría de la gente identifica en una banda o en un pasacalle, existe un repertorio inmenso y una enorme cantidad de instrumentos que el público no conoce», explica Carlos.
Aquella inquietud, por dar a conocer este instrumento, dio forma a un primer proyecto concebido como dúo. Su objetivo no era llenar auditorios ni grabar discos, sino seguir formándose como músicos, descubrir nuevos lenguajes y explorar todas las posibilidades expresivas que ofrecía la percusión.
Y llegó la pandemia
El grupo apenas había ofrecido unos pocos conciertos cuando llegó la pandemia del COVID-19. Como ocurrió con tantos proyectos culturales, la actividad se detuvo por completo. Sin embargo, aquel paréntesis terminó convirtiéndose en una oportunidad inesperada.
La pandemia cambió el rumbo; «fue un momento para parar, pensar y preguntarnos qué queríamos hacer realmente. Cada uno trabajó desde casa y ese tiempo nos permitió aumentar el nivel de exigencia del proyecto», recuerda Mulet.
Durante esos meses comenzaron a desarrollar nuevas ideas, incorporaron colaboraciones y sentaron las bases de una propuesta mucho más ambiciosa que la inicial. Lo que había nacido como un sencillo dúo empezaba a adquirir personalidad propia. Así pues, la evolución definitiva llegó en 2022, cuando ambos decidieron convertir Connecta Percussió en el proyecto de su máster en el Conservatorio Superior de Alicante. Aquella experiencia supuso un punto de inflexión tanto desde el punto de vista artístico como profesional.
El grupo creció también en personas, incorporándose Guillem Serrano, músico de Altea. Con su llegada, el ensemble de percusionistas evolucionó hasta la formación actual, ampliando su sonoridad y consolidando un estilo en el que también participan otros instrumentos, como el bajo eléctrico, de la mano de Óscar Cortés, sin perder nunca a la percusión como elemento central.
Y es que, según narra Carlos, «en Connecta Percussió la percusión no solo lleva el ritmo; es la melodía, el acompañamiento y el hilo conductor de toda la música». En sus conciertos, el espectador descubre que detrás de cada marimba, vibráfono, batería o set de percusión existe un lenguaje musical capaz de emocionar por sí mismo.
Dos discos que reflejan su evolución
La trayectoria de Connecta Percussió puede seguirse a través de sus dos trabajos discográficos. El primero, Pulse & Echoes (Pulso y Ecos) llega en 2024. Fue su primer disco y éste recoge el camino recorrido durante los primeros años del proyecto.
Sólo un año después, en 2025, nace Sota la pell, «el álbum que mejor define la identidad actual del grupo. Es el proyecto que mejor representa nuestro estilo de música y donde la percusión es protagonista», reseña Carlos.
Compuesto por nueve piezas, el disco combina influencias del minimalismo, la música contemporánea, el jazz y otros estilos modernos, siempre con la percusión como eje central. Además, cuenta con la colaboración de numerosos músicos invitados, entre ellos Darío González y Maverick Domene a las guitarras, Jesús Parejo y Eduardo Ripoll al bajo eléctrico, Juan Vallés en la percusión, Nazari Ferrer a las congas, Alfredo Ripoll al saxofón y el cuarteto 3+1 Saxophone Quartet.
Más de medio centenar de actuaciones en cuatro años
La evolución de Connecta Percussió también se mide sobre los escenarios. Aunque han actuado fuera de la Comunitat Valenciana y no descartan crecer a nivel nacional, la expansión nunca ha sido su objetivo principal, «no venimos con la idea de llenar auditorios ni grabar discos», señala Mulet, pero en apenas cuatro años, la formación ha superado las 50 actuaciones, una trayectoria que comenzó precisamente en Xàbia y que posteriormente les ha llevado a diferentes localidades de la Comunitat Valenciana y a otros puntos de España.
Antes de que finalice 2026, su calendario contempla otras tres citas, aunque el grupo no se marca como prioridad emprender una gran gira nacional. Sus integrantes prefieren que el proyecto avance de manera progresiva, condicionado también por sus compromisos profesionales y por la complejidad logística que supone transportar el amplio instrumental necesario para cada concierto. «Si surgiera la oportunidad, iríamos encantados, pero todavía no estamos trabajando la difusión a ese nivel. La logística de mover decenas de instrumentos convierte cada concierto en un auténtico reto», explica Carlos Mulet.
Sus próximos conciertos
El calendario de Connecta Percussió señala su próxima actuación en el estreno de Cinematic Pulse, previsto para el 11 de septiembre, a las 20:00 horas, en el Teatre-Auditori de Beniarbeig, dentro de la programación de SONAFILM. Se trata de un espectáculo creado para trasladar al lenguaje de la percusión algunas de las bandas sonoras más reconocibles del cine reciente, con piezas vinculadas a títulos como Avatar, Origen, Top Gun, Interstellar o Skyfall. La propuesta, en la que también participarán la cantante Marina Pellín y el bajista Óscar Cortés, combina percusión, bajo eléctrico, voz y apoyo audiovisual. Al tratarse de una formación para la que estas partituras no existían originalmente, los propios músicos han tenido que realizar las transcripciones y adaptaciones del repertorio.
El calendario incluye además una nueva representación de una producción de carácter experimental y participativo, alejada de su formato habitual. Bajo el título: «Ressonàncies de la Terra», este concierto, que será el 18 de septiembre, a falta de confirmar el lugar, se interpretarán sonidos producidos por personas ajenas al ámbito musical y con elementos ligados a su actividad cotidiana. El proyecto, diseñado por el compositor de Alcalalí Pablo Andrés y promovido junto al especialista en sonología Pere Vicalet, plantea un concierto abierto a la improvisación, la sorpresa y la interacción entre intérpretes profesionales y participantes locales.
La música enseña
Más allá de los escenarios, los integrantes de Connecta Percussió comparten otra vocación: la enseñanza. Carlos recuerda que detrás de cada actuación hay muchas más horas de dedicación que el espectador no llega a ver, por ello «lo importante cuando un niño empieza en la música es apoyarlo siempre. El aprendizaje musical debe entenderse como un camino de constancia, curiosidad e ilusión».
Y es que, Connecta Percussió, viene para demostrar que la percusión puede emocionar, construir melodías y convertirse en la auténtica protagonista de un concierto, porque la formación sigue con la búsqueda constante de nuevos sonidos para conectar con el público, tras la conexión directa entre los propios músicos.













