La sesión plenaria extraordinaria celebrada hoy, 23 de diciembre de 2025 en el Ajuntament de Xàbia se ha convertido en el epicentro de una crisis institucional de primer orden, desencadenada por el debate político en torno a un presunto caso de acoso que implica al concejal de Vox, José Marcos Pons, y a una exasesora municipal.
El conflicto ha tenido consecuencias políticas inmediatas: la ruptura del pacto de gobierno, la retirada de las delegaciones al edil de Vox y la configuración de un ejecutivo en minoría, un escenario que la oposición ha calificado como «el más grave vivido en el municipio en las últimas tres décadas».
Un pleno dominado por el presunto acoso y la gestión política del caso
El núcleo del debate ha girado en torno a la actuación del equipo de gobierno ante la acusación de acoso. Los grupos de la oposición, PSOE y Compromís, han centrado sus intervenciones en lo que calificaron como una «inacción institucional» por parte de la alcaldesa.
La portavoz de Compromís, Carme Català, ha recordado una publicación en redes sociales realizada por la concejala de Igualdad al inicio de la legislatura, en la que detectó «expresiones descalificadoras y una llamada explícita al silencio». Català ha vinculado aquel episodio con el caso actual y ha preguntado si el departamento de Igualdad había activado algún mecanismo.
Por su parte, la portavoz socialista, Isabel Moreno, ha calificado el asunto como «extremadamente delicado» y ha exigido «rigor, ética pública y mucha prudencia». En una intervención especialmente dura, ha interpelado directamente a la alcaldesa con una serie de preguntas: «¿Qué hizo usted cuando tuvo conocimiento de los hechos?», «¿Qué medidas activó?», «¿Qué protección se ofreció a la persona afectada?».
Moreno ha sostenido que el respeto a la presunción de inocencia «no puede significar inacción institucional, ni silencio, ni falta de responsabilidad política», y ha denunciado que el resultado objetivo del proceso fue que «la mujer es quien ha acabado yéndose, quien ha perdido su puesto de trabajo y quien ha tenido que callar durante meses». Según el PSOE, de no haberse hecho público el caso, no se habría producido ninguna reacción política.
La defensa del gobierno
La alcaldesa, Rosa Cardona, ha defendido su gestión alegando que actuó desde la discreción y la confidencialidad, a petición expresa de la persona afectada. Según ha explicado, habló con ella, la escuchó y respetó «su decisión, sus tiempos y sus peticiones», asegurando que puso a su disposición los recursos municipales.
Ha afirmado además que el asunto se encuentra en manos de los técnicos municipales, la secretaría y los servicios sociales, y ha acusado a la oposición de politizar el caso, promover un «juicio paralelo en la prensa» y carecer de empatía real, actuando únicamente «de cara a la galería».
La concejala de Igualdad ha respaldado esta versión y ha justificado su silencio público por prudencia y por tratarse de un asunto «privado y sensible». Ha explicado que su departamento trabaja desde diciembre de 2024 en la actualización del protocolo de acoso laboral de 2012 y en la creación de un nuevo protocolo de acoso sexual, cuya aprobación está prevista para principios de 2026, subrayando que este trabajo es anterior a la aparición pública del caso.
La intervención del concejal de Vox
El concejal de Vox, José Marcos Pons, ha intervenido para defender su inocencia, afirmando de forma tajante: «yo soy inocente». Explicó que su partido abrió una investigación interna a través de una comisión de garantías, ante la que declaró en tres ocasiones, y que esta concluyó el 4 de diciembre, aunque se negó a hacer pública la resolución.
Ha negado que la investigación siga abierta y ha acusado a la prensa de manipular la información. También ha rechazado dimitir, asegurando que solo el presidente de su partido, Santiago Abascal, podría pedírselo, y ha afirmado que ya puso su cargo a disposición al inicio del proceso.
Durante su intervención, ha aludido al caso de Mónica Oltra como ejemplo de instrumentalización política, una comparación que fue rebatida por Compromís, recordando que la justicia ha desestimado ese caso «sin que exista ni un solo indicio racional de criminalidad».
Ruptura del pacto y nuevo escenario de gobierno en minoría
La retirada de competencias al concejal de Vox ha provocado el ruptura del pacto de gobierno, dejando al ejecutivo formado por PP y Ciudadanos por Jávea en minoría. El PSOE ha calificado esta situación como «la crisis institucional más grave de los últimos 30 años».
Los socialistas han acusadao al gobierno de parálisis y mala gestión, utilizando la metáfora de «un barco encallado en el Primer Muntanyar». También reprocharon a la alcaldesa haber «roto todos los puentes» con la oposición durante la legislatura.
La alcaldesa ha defendido su decisión de gobernar en minoría como «dura, pero necesaria», ha reivindicado actuaciones municipales ya realizadas y ha asegurado que seguirán trabajando con el presupuesto aprobado.
Ciudadanos por Jávea ha reiterado su apoyo al gobierno, mientras que Compromís ha adoptado una posición conciliadora, ofreciendo diálogo «siempre que el respeto a las personas esté por encima de todo». Vox ha advertido de la apertura de «otro ciclo político».
La violencia de género, presente durante toda la sesión
El pleno ha comenzado con un minuto de silencio por nueve mujeres asesinadas por violencia de género desde la última sesión. Este contexto ha impregnado el debate, con la oposición cuestionando la coherencia del gobierno al haber pactado con un concejal que, según han afirmado, «no cree en la violencia de género».
También se han recordado las tensiones surgidas en torno al manifiesto del 25N, evidenciando discrepancias ideológicas de fondo.
Aprobación de asuntos administrativos pese a la crispación
A pesar del clima político, el pleno ha aprobado diversos puntos administrativos, entre ellos gastos, el Plan Anual Normativo de 2026, encargos a AMJASA, modificaciones del inventario municipal y subvenciones del programa Bo Consum Xàbia. La mayoría de estos asuntos salieron adelante con los votos de PP, CpJ y Vox, y la abstención de PSOE y Compromís.
El encargo a AMJASA fue aprobado por unanimidad, mientras que la prórroga del Plan de Prevención de Conductas Adictivas ha contado con el respaldo de todos los grupos excepto Vox, que se ha abstenido.
Un pleno que marca un antes y un después
La sesión extraordinaria de diciembre no solo ha evidenciado una fractura política, sino que ha inaugurado una nueva etapa de incertidumbre para la gobernabilidad de Xàbia. La gestión del presunto caso de acoso, el choque de narrativas y la ruptura del pacto han dejado al consistorio ante uno de los escenarios más complejos de su historia reciente.












La noticia no està correcta, la al.lusió al post a les xarxes era dirigit a la regidora de igualtat, publicat després del plé d’investidura, en referencia a la intervencio de Carme, no era per al regidor de vox.
Isabel Moreno: sabes quién está perdiendo rigor, ética y prudencia. Pues, el exalcalde. Debe tranquilizarse.