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‘¡Vivan les Fogueres de Xàbia!’, por Juan Legaz Palomares

19 de junio de 2021 - 00:10

Les confieso que no sabía cómo iniciar este breve y sencillo comentario para ensalzar, dentro de mis escasas dotes literarias, las espectaculares, alegres y fraternas Fogueres de Xàbia.

Como se celebran en honor a San Juan Bautista me alimenté del espíritu y embrujo sanjuanero que, tradicionalmente nos transmitió el Santo. San Juan Bautista es venerado como un importante personaje religioso, no solo en el cristianismo, sino también en el islam.

Pues bien, Xàbia eligió celebrar Les Fogueres en honor a San Juan, y éstas, tienen su origen a finales de 1949, cuando un grupo de jóvenes amigos decidieron crear las primeras Fogueres. Tenían una motivación festiva, y al ver que, mucha gente iba a Valencia a disfrutar de las Fallas en marzo se pusieron manos a la obra. Y así, las primeras Festes de Fogueres como tales, se celebraron en 1950.

Tuvieron lugar desde el 18 al 24 de junio con un programa variado: partidas de pilota valenciana con la participación de los mejores jugadores del momento, bous al carrer que se soltaban por todo el centro histórico,
verbenas con la banda local, pasacalles, despertàs, carrozas y mascletàs, fuegos artificiales y la cremà de la Foguera.

Con el paso de los años han ido aumentado los eventos en honor a esta popular Fiesta, como, por ejemplo: ofrenda de flores a San Juan, pasacalles de raims i bacores (uvas y brevas). El rito del ninot indultat, los quintos como también son protagonistas, los brillantes Correfocs, diversas peñas sanjuaneras que dan alegría y colorido a la Fiesta. Desfiles de carrozas de varios organismos, y con el acompañamiento de representantes de las demás festividades de la ciudad. Carrozas con la reina infantil y juvenil, acompañadas de sus damas de honor, así como las bellísimas jóvenes ataviadas con los espectaculares trajes regionales.

Son innumerables los actos que se celebran, en los que no falta la música, la pólvora, la alegría, la hermandad, la amistad, y todo un elenco de voluntades festivas encaminadas a que, tanto los nativos como los foráneos disfruten de una armonía pacífica, acogedora y solidaria.

Pretenden que no falte un sabor dulce y agradable en ningún momento. Mi querida Xàbia enfoca todos sus actos festivos en favor de la solidaridad, del bien y de la Paz.

Sus memorables Fogueres estallan en una luminosidad de comprensión y amistad, llenas de luz y colorido, flores y música que saben a miel. Y sus Fogueres culminan con la demostración de amor luminoso tras un majestuoso castillo de fuegos artificiales que deja embobados a propios y extraños. Y a continuación la cremà de la Falla, símbolo de luz y fuego que se eleva hacia el cielo con el alborozo de todos los grupos que han contribuido a que se celebre esta espectacular cremà, incluido el Muy Ilustre Ayuntamiento. Mientras, el público jubiloso, canta, baila y pide a San Juan que este magnífico pueblo, no deje jamás de amar al santo. Y desde la nostalgia repiten con cierta pena:

Les Fogueres de Sant Joan
Vienen y se van…

Pero, por culpa de esta maldita pandemia, ya son dos años en las que no se han podido conmemorar “Les Fogueres”. Pero no os acongojéis xabieros que la pandemia pasará, y el Nazareno, San Juan, la Mare de Déu de Loreto y esa protección divina que siempre ha velado, vela y velará por vosotros hará renacer la alegría y gozaréis pronto de Les Fogueres y del resto de eventos festivos que engrandecen y hermanan al pueblo de Xàbia, y le dan prestigio y fama nacional e internacional.

Mucho ánimo, que pronto llegará la luz, el colorido y el resplandor a Xàbia, y lo celebraréis con más ilusión que nunca porque estáis ansiosos de que vuelva la normalidad de vuestras Fiestas, aunque sabéis muy bien
que:

Les Fogueres de Sant Joan
vienen y se van…

Juan Legaz Palomares

8 Comentarios
  1. Juan dice:

    Dígame en qué siglo debo situarme para festejar las tradiciones de los pueblos y lo haré con mucho gusto. Gracias

  2. Juan dice:

    Dígame en qué siglo debo situarme para festejar las tradiciones de los pueblos y lo haré con mucho gusto. Gracias
    Juan

    • Xavi dice:

      ¿Se refiere a festejar las tradiciones de los pueblos lanzando una cabra viva desde un campanario, arrancar la cabeza de ocas vivas, quemar los ojos de un bou embolat, torturar caballos en el tiro y arrastre, lancear al toro de la Vega, las corridas de toros, la caza del jabalí a cuchillo, los encierros, las vaquillas…? Nada de eso es de este siglo. Nada.

      He visto cómo una perra se lanzaba desde un balcón por el pánico a los petardos. No digo aquí lo que pienso de los que los lanzan, para que no me censuren el comentario, pero se lo puede imaginar. Los detesto, somos muchos los que los detestamos. LLegará el día en que estarán prohibidos, como se prohibió el tabaco. También será un delito el maltrato animal.

      No estoy en contra de la fiesta, de una fiesta sin animales, sin petardos que dañan los oídos y aterrorizan a los bebés y a los animales, de una fiesta con control del ruido, de una fiesta sin borracheras, sin basura, sin obligar a los que no quieren estar de fiesta.

      Recuerdo a una chica, muy festera de las hogueras de Alicante. Llegó un año en que coincidieron con la muerte de su padre. Entonces entendió lo que sufren en medio de una fiesta las personas que sólo quieren sosiego y paz.

      No queremos pagar impuestos para subvencionar unas fiestas que nos martiricen. Ya están cambiando en algunos pueblos, ciudades y países. La tradición no lo justifica todo, si no seguiríamos con el esclavismo, el feudalismo y la Inquisición.

      Xavi.

      • Adriana Duarte dice:

        👏👏👏👏 Totalmente de acuerdo. Ésos ruidos infernales y perturbadores, dañinos psíquicamente y físicamente a animales y personas no es digna de llamarse fiesta si no TORTURA PALETA. Los perritos de mi hija están en éste mismo momento, día de San Juan, teniendo que ser abrazados por ella hasta que ésta tortura pase. Nunca olvidaré el terror pánico que le producía a mi nieta cuando tenía 2 años.. Sí algo bueno ha traído la pandemia es que ésta tradición dañina e ignorante no se pueda hacer. Aún así, siempre están los paletos de siempre molestando. Son tan ignorantes que el día de San Antón ( día de los animales), tiran petardos 🙄 A ver cuándo España comienza a actuar como un verdadero país de primer mundo. Estaremos en el primer mundo, pero no pertenecemos al primer mundo.

  3. Xavi dice:

    Vivimos inmersos en una lamentable cultura del ruido que afecta a la convivencia, en concreto, al derecho al descanso y a la tranquilidad de los demás. Debido a una educación que le ha prestado poca atención a este problema. Existe, además, una exagerada inconsciencia y permisividad, por parte de las autoridades, sobre las molestias que genera el ruido, sobre todo, en las situaciones en las que es evitable o reducible.

    El abuso de los cohetes, petardos y otros artificios pirotécnicos son un claro ejemplo de lo anterior, amén de un reflejo más de la indiferencia ecológica de una parte de la población. Quienes hacen uso de ellos campan a sus anchas y, sin importarle las molestias que ocasionan en el prójimo y en otros seres vivos, los lanzan indiscriminadamente, incluso a horas intempestivas, sin limitación alguna. Por otra parte, hay una preocupación creciente en la población por el control del material pirotécnico, ya que su uso incontrolado provoca daños en la salud y en el medio ambiente y perturba la convivencia ciudadana.

    La Organización Mundial de la Salud sitúa en los 65 dB el límite recomendable de sonido apto para nuestra salud auditiva. El estallido de un cohete o de un petardo «gordo» puede alcanzar hasta 190 decibelios, que es más de lo que el oído adulto puede soportar, por lo que los tímpanos de los bebés -al ser más vulnerables- están más expuestos al daño (lesiones de oído).

    Lo que para unos es una tradición, para otros es un infierno. Si ya de por si es fastidioso para muchas personas sanas escuchar una y otra vez el estallido reiterado del cohete, para personas mayores enfermas que necesitan estar en absoluto reposo es una verdadera tortura. La explosión afecta también a personas con hipersensibilidad sensorial, como es el caso de las personas autistas.

    Pero, tal vez, quienes más lo padecen son los animales (perros, gatos, aves, etc.) al ser su oído mucho más sensible al ruido que el nuestro. El fuerte estruendo les provoca una reacción de pánico y angustia, que se traduce en taquicardia, jadeos, dificultad para respirar, temblores y, a veces, en muerte.

  4. Xavi dice:

    «…bous al carrer, despertàs, mascletàs…»

    Maltrato a los animales, maltrato a los autistas, a los bebes, a todas las personas que no tenemos por qué aguantar que unos pocos destrocen la tranquilidad de una mayoría. Santos, vírgenes, ruido, borracheras, paletos, basura…

    Actualícese al siglo 21, señor Palomares, y deje de hacer hagiografías y proselitismo de la Edad Media.


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