Xàbia dice no a las macroplantas solares que amenazan su paisaje. Este ha sido el acuerdo unánime, de todos los partidos políticos, votado en el pleno municipal tras la presentación de la moción por parte del Partido Socialista. El Ayuntamiento de Xàbia ha aprobado exigir al Consell que rechace los dos proyectos de plantas fotovoltaicas propuestos por las empresas Júpiter Saturnal Energía y Espiral Energía.
Los proyectos, que abarcan más de 180.000 metros cuadrados de terrenos agrícolas protegidos en la entrada del municipio, han sido considerados una amenaza irreparable para el paisaje, el turismo y el entorno natural.
En el momento de debate, todos los portavoces coincidieron estar a favor de las energías renovables, pero en esta ocasión prima la defensa del paisaje. Ante esta cuestión, el concejal de Urbanismo, el popular Pere Sapena, añadió una enmienda para regular dónde y cómo podrían desarrollarse proyectos de este tipo.
Tal y como señalaba la moción presentada por los socialistas sobre los detalles del proyecto, «las dos plantas solares proyectadas incluyen la instalación de 16.800 placas solares, módulos prefabricados y torres de vigilancia de seis metros de altura en terrenos agrícolas protegidos dentro del área de amortiguación de impactos del Montgó, un espacio con una orografía en pendiente y antiguos bancales de cultivo». El impacto paisajístico y ambiental de estas instalaciones ha sido el principal motivo del rechazo.
Desde las filas socialistas, su portavoz José Chulvi, ha indicado que se debe estar alerta para que no se aprueben macroproyectos dentro del Plan Simplifica. Asimismo, y para una regulación de futuros proyectos, en el pleno también se acordó iniciar una modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para determinar qué áreas del municipio son aptas para albergar proyectos fotovoltaicos y establecer límites claros sobre su dimensión.







Seguramente estén esperando a construir más chalets y urbanizaciones
Une horreur le long du Camí Vell de Gata.
Quelle honte de tolérer
ça
mais on tolère les dépotoirs et
décharges sauvages, les conteneurs
et les dépôts de déchets de construction
dans les Valls. Un vrai désastre écologique
et une dénaturation qui fait mal aux yeux.
Mais on autorise les décharges de déchets de chantier et autres dans les Valls.
Une honte et un désastre visuel et écologique.