En este evento he sido observador obligado por mi situación y por la deferencia de los miembros que tienen ciertos miramientos con los que poblamos canas. De esta observación voy a señalar algunas pinceladas de aspectos que me han
producido satisfacción.
Les festes patronals parece que giran sobre varios pilares: el libro del año que se constituye en un acervo cultural de gran importancia; los toros, el baret, las peñas y las actividades de todo tipo, además de los
aspectos religiosos, dado el patronazgo de la Virgen de Loreto.
Los toros de los que Clara Sapena con Ana Ribes escribió en 1998 un estupendo trabajo ‘Toros, una fiesta popular’, por cierto que en los años de la década de 1760 en el siglo XVIII en los festejos dedicados a San Bartolomé ya se corrían toros por lo que los niños no acudían a la escuela en esas fechas con ese motivo. Hoy los toros constituyen un elemento aglutinador de un público variopinto que se solaza bajo la carpa, en la que se coloca el baret para degustar las tapas que se realizan en las planchas donde los miembros de la Comissió las realizan, y otros las acercan a los que las han pedido, pero para llevar a cabo esta función hay que contar con los que llenan las neveras y cubren de hielo para mantener la bebida fresca, con los que en la lonja preparan los calamares, los mejillones y los trozos de atún.
Hay toda una organización anterior para que esto funcione. La realidad es que se produce un ruido intenso incrementado por las charangas de las peñas, el ir y venir del recinto taurino, todos con la alegría de la fiesta que contrasta con el silencio de otras actividades. Por cierto que el baret también fue objeto de otro trabajo de Clara Sapena y Ana Ribes en 1999, ‘El baret dels bous: una institución en nuestras fiestas’.
El día 3 de septiembre tuvo lugar la XXXIV Vila de Xàbia d’Escacs. En contraste con el ajetreo del Baret me impresionó el silencio que se producía cuando el organizador señalaba el comienzo de la partida. Los jugadores tras darse la mano en saludo amistoso, ponían sus cerebros en marcha para mover la ficha más adecuada, concentrados en la partida. Fueron largos minutos de silencio bajo la carpa y hasta el entorno imitó el silencio.
Cerca de 90 cabezas de ajedrecistas de entre 5 y 80 años estaban pensando la mejor jugada. También vi un eslogan en la camiseta que llevaba un jugador joven digna de figurar en el friso de entrada de un espacio deportivo o de juego y como aviso a los que en estas competiciones actúan con violencia. Yo nunca pierdo, o gano o aprendo.
En esta misma carpa se instaló la bóveda que montó la empresa Eurocosmos planetarios donde los que acudían podían observar el movimiento de nuestro sistema escolar. La directora invitaba a entrar en el recinto como si entraran en una nave especial. Algún menor mostraba temor a entrar en un espacio oscuro y cerrado puesto que el cielo de la cúpula mostraba el firmamento con el movimiento de estrellas y satélites. Muchos fueron acompañados por los padres. Hubo una sesión de contenido más avanzado ya que las sesiones se adaptan a las edades y conocimientos de los espectadores.
El Centro Artístico Musical de Xàbia que en 1990 celebró el 25 aniversario con una publicación de 110 páginas, hoy necesitaría muchísimas más ya que la pléyade de actividades que lleva adelante se ha multiplicado y está abarcando numerosas parcelas. Pero me he fijado en dos especialmente. Uno de ellos es el grupo de batucada que se ha formado y que con su indumentaria de color negro de pantalones anchos, que posibilitan el poder colocar entre las piernas los diversos tipos de instrumentos de percusión, bajo la dirección del que les dirige unánimemente, a su señal, comienzan sus melodías de origen afrobrasileño y su estilo repetitivo envuelven el espacio en el que se mueven con su ritmo apasionante.
Pero también la Banda Joven del Centro Artístico Musical de Xábia, con una actuación combinada con momentos sorpresivos, como el del grupo de ejecutantes que salía inesperadamente desde el fondo de la ‘Platea’. El programa constó de varias obras de conocidos grupos de los años 80-90 del pasado siglo con aportaciones de pop-rock. La Banda fue conducida por la directora Miriam Llerena, con un amplio currículo obtenido a base de esfuerzo y trabajo tanto en España como en Portugal y diversos premios a pesar de su juventud.
También relacionado con la música fue el homenaje a la mítica banda liderada por Freddie Mercury con el espectáculo Me Love Queen montado por la empresa Montecarlo y donde se hizo una doble lectura de su música a través de los dos coprotagonistas que simbolizaban como dos momentos de la trayectoria de Freddie. Aquí los espectadores disfrutaron con su música e incluso participaron activamente a las sugerencias de los artistas.
Hay otra actividad es la que promueve la Penya La Bufa al celebrar el día de Nostres Majors para lo cual lo comienzan con el concurs de brisca y al concluir se convida a un aperitivo a los mayores. En mi opinión, esta penya es una de las más activas que se caracteriza por su alegría de vivir y disfrutar. Otra actividad con mucho ingenio y la creación de un espacio virtual para situar la cagada, es el de la Gran Cagada que tiene lugar en el recinto taurino; también hay que mencionar el Trofeo Ciclista Penya la Bufa y la Carrera Popular Penya la Bufa. Son actividades de gran aceptación y que les da personalidad propia.
La culminación de les festes patronals tuvo lugar a las 00:30 horas del 8 de septiembre con el espectáculo piroacuático disparado desde tres plataformas instaladas en el medio del mar frente a la playa de la grava por la pirotécnia Vulcano y durante 18 minutos fuimos de sorpresa en sorpresa con las figuras que iluminaban el espacio mientras el sonido de la pólvora daba musicalidad a lo que veíamos así como las exclamaciones del público completaban el momento de la culminación. Fue un espectáculo digno para cerrar este ciclo festivo.
Creo que estas fiestas que en algunos momentos estuvo amenazada por la DANA, que por cierto pasó de puntillas, han
marcado un hito en la historia de la Xàbia festiva y de ello dieron nota las siete parejas de mayorales y mayoralesas que en la cena de gala, de forma ingeniosa concedieron sendas bandas a los miembros de la Comissió que se han destacado en algún apartado de la fiesta.
Su integración en la fiesta ha sido constante y su trabajo en todas las actividades ha sido valorado por los tunos que les hicieron la ronda en la noche del 6 de septiembre.
Juan Bta. Codina Bas
















Por favor, que un día quiten ya los toros, no hace falta y es una salvajada.
Viva mi pueblo!, pero sin toros.
Totalmente de acuerdo contigo. Que sigan las demás fiestas, pero sin los toros.
A ver, igual que «en su día…» se inició esa tradición de los toros, por qué no iniciamos otra diferente?
Propongamos todos ideas, la más votada que se haga.
Votemos en el Ayuntamiento, con nuestro registro de empadronamiento, qué nueva tradición queremos instaurar.
Un saludo.