La desaparición de Khrystyna se remonta al 20 de mayo de 2014, cuando la joven salió de su vivienda en Xàbia para acudir al instituto, como hacía a diario. Sin embargo, ese día no llegó a entrar en clase. Algunas compañeras aseguraron haberla visto en las inmediaciones del puerto, lo que apunta a que pudo modificar de forma deliberada su recorrido habitual.
Su ausencia activó de inmediato una búsqueda en la que participaron familiares, amistades, vecinos de la Marina Alta y las fuerzas de seguridad. Pese a los intensos esfuerzos desplegados en los primeros días y a las gestiones posteriores, no se ha logrado localizarla. Hoy, Khrystyna sería ya mayor de edad.
El rastro del teléfono y la posible salida de la zona
La investigación permitió determinar que la última señal conocida de su teléfono móvil se registró en una estación de servicio de Sagunto, a varios kilómetros de Xàbia, en un eje viario que conecta con otros puntos de España y del resto de Europa.
Este dato reforzó la hipótesis de un desplazamiento fuera de la comarca, aunque las circunstancias concretas —cómo llegó hasta allí y con quién— siguen sin esclarecerse.
Contactos en redes y un ‘novio virtual’ bajo la lupa
Durante las pesquisas, la familia descubrió que la joven mantenía contacto por internet con un joven de origen ruso que residía en Alemania. Según relató su madre, esa relación virtual habría tenido una fuerte carga emocional y podría haber influido en algunas decisiones de la adolescente.
El joven fue identificado e interrogado en el marco de la investigación y, de acuerdo con la información difundida, negó cualquier participación en la desaparición. No obstante, esta línea continúa siendo objeto de análisis, sin que hasta la fecha se haya acreditado su responsabilidad.
Otro de los elementos que más inquietan a los investigadores es que Khrystyna se marchó sin dinero, sin pasaporte y sin documentación necesaria para viajar con autonomía. Tampoco tenía posibilidades reales de utilizar transporte público por sus propios medios.
Estos factores han alimentado la hipótesis de que pudiera haber salido de Xàbia acompañada por otra persona o haber sido captada por terceros, si bien ninguna de las teorías se ha podido confirmar plenamente.
Con el paso de los años se han explorado también escenarios relacionados con la trata de personas y la explotación sexual. En una de las comprobaciones realizadas, se llegó a identificar a una joven alemana vinculada a la prostitución que guardaba cierto parecido con la desaparecida. Tras las verificaciones oportunas, se descartó que se tratara de Khrystyna.
Pese a ello, esta línea continúa abierta de forma prudente dentro de las hipótesis generales del caso.
El caso se recupera en un programa d’À Punt
El espacio À Punt Et Busca, emitido esta pasada semana en la radiotelevisión pública valenciana, ha reconstruido los principales hitos de la investigación, recuperando testimonios de la familia y el entorno, y recordando que la desaparición de Khrystyna sigue sin resolverse. El programa está disponible a la carta en la web de À Punt, lo que permite que el caso vuelva a tener visibilidad pública más de una década después.
La madre de Khrystyna insiste en que mantiene la esperanza de que su hija continúe con vida y reclama que la investigación avance: son más de once años de espera sin una explicación clara sobre lo ocurrido.
Organizaciones especializadas como SOS Desaparecidos o la Fundación QSD Global han contribuido a mantener activo el caso en sus canales, recordando que cualquier información, por pequeña que parezca, debe comunicarse siempre a los cuerpos y fuerzas de seguridad competentes.







Lo peor es que no es solo Khrystyna. En Xàbia hay 5 personas desaparecidas entre 2014 y 2025 y nadie dice nada, no hay reportajes, difusión, no hay voz. Temo que el ayuntamiento, tanto el anterior como el de ahora, y los medios no quieran hablar de ello para no perder turismo pero cuando hay vidas en juego ya sea 1, 32, 107 o 1689 no hay dinero que valga, esos casos deberían salir todos los meses en los medios, deberían haber carteles colgados por todo el municipio, no son solo las 5 vidas de las personas desaparecidas son las decenas de vidas de sus familiares que no pueden seguir adelante y vivir tranquilos por no saber de su paradero. Señores del ayuntamiento, me da igual el partido, un gobierno que mira por sus ciudadanos haría todo para encontrarlos y solucionar el problema de las desapariciones en el municipio aunque eso implique que dejen de venir turistas y baje la economía porque igual que le pasa a la gente que vive aqui, le puede pasar a un turista que esté vacacionando y si eso llega a pasar, la bajada del turismo será mucho peor que si se toman cartas en el asunto desde ya
Y no solo en Xàbia. En Gata, Pedreguer, Benitatxell y Calpe también.