OPINIÓN | Juan Legaz Palomares
Me preocupa y me turba la comprensión y sus consecuencias. Así como lo criticable o la crítica si no es constructiva. Porque considero que para una crítica destructiva es bastante fácil publicarla sin tener conocimientos certeros de aquello que queremos desprestigiar para hacer un comentario despotricador, con tal de figurar o sobresalir en las redes sociales. Aunque vaya por delante como premisa mi absoluto respeto a todas las opiniones que se viertan de cualquier situación. En esta ocasión me referiré a que, en algunos de mis artículos de Jávea/Xàbia.com se utilizan críticas (respetables, por supuesto) sobre los comentarios en los que alabo a mi
querida Xàbia.
Les aseguro que no voy a cambiar mis directrices en mis alabanzas hacia las infinitas e inmensas maravillas que se pueden contemplar en Xàbia y su paradisiaco entorno. Respetando todas las opiniones e incluso agradeciendo las críticas, de las que también se aprende, no creo que nadie dude de las maravillosas bellezas con las que nos deleita la Villa de Xàbia.
Son diversos los comentarios que hacen los comentarios sobre mis artículos: la mayoría los alaban, otros opinan que exagero y algunos que también debería mencionar los abandonos -que a su juicio- sufren algunas zonas de Jávea…etc.
Pues bien, mi admiración por Jávea es innegable y palpable, y repito, no creo que nadie pueda negar la belleza de sus calas, la grandeza del tesoro de su Bahía abrazada y escoltado por los Cabos de San Antonio, La Nao, Cap Prim…, su mítico Montgó, sus espectaculares pinadas, la isla del Portixol y otros muchos recodos, lugares y monumentos que son dignos de admirar para recrearse y relajarse.
Mi estilo no será nunca sembrar polémica o establecer críticas de materias que no poseo los suficientes elementos de juicio para hacerlo. Porque, pienso, que para criticar cualquier circunstancia de abandono, incumplimiento o dejadez por parte de las autoridades competentes hay que tener la información exacta y verdadera de aquello que estamos criticando. Y yo, como creo que no la tengo, me abstengo de hablar de algo que pueda ser erróneo o motivo de confusión para los lectores.
Si el Ayuntamiento y sus responsables cometen errores aquellos que tengan conocimientos fehacientes y verídicos que libremente ofrezcan sus opiniones del tema que se trate. Yo, como no los tengo, no me siento capaz de opinar.
En cualquier caso, con la licencia que me concede la libertad de expresión, aceptando mis errores, me ratifico y afirmo que, mi querida Xàbia me enloquece, embelesa y me alimenta el cuerpo y el alma. Me emociona, estimula e inspira y no me cansaré de alabarla, pese a quién pese, porque estoy convencido que Xàbia es un trozo de cielo de la que la Naturaleza y el Creador, la dotaron de un encanto especial atractivo, y ningún contratiempo podrá arrebatarle sus bellezas. No queramos privarle de ese privilegio que le concedió la Providencia de un tesoro natural envidiable con el que fue dotada.
Y muchas gracias por vuestras opiniones, ya sean favorables o adversas..







Well said! ¡bien dicho!