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La misión de Eloy Costa: así es la vida del xabiero destinado a Turquía como capitán capellán

Verónica Blasco

Periodista
05 de agosto de 2023 - 08:20

Nuestro protagonista de hoy es Eloy Costa Pedrós, un sacerdote de 28 años de edad, natural de Xàbia, ordenado en la Diócesis de Valencia hace apenas dos años y que actualmente presta servicio en las Fuerzas Armadas como capitán capellán.

Eloy, perteneciente a la Parroquia de San Bartolomé desde su bautismo y como monaguillo, estudió en el Colegio María Inmaculada, fue miembro de distintas formaciones musicales y partícipe en distintos actos festivos; su vinculación a Xàbia ha sido máxima desde su niñez, pero ahora, su destino, es Turquía, en la base de OTAN.

Conozcamos cómo es la vida de este joven xabiero y cuál su misión a tantos kilómetros de casa.

PREGUNTA: ¿Cuándo te adentraste en el seminario y qué te llevo a ello?

RESPUESTA: Ingresé en el seminario menor de la Archidiócesis de Valencia en Játiva el año 2011 después de haber participado en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) junto con el venerable Papa Benedicto XVI bajo el lema ‘Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la Fe’. Tenía, por entonces, 16 años y para mí fue embarcarme en una aventura que me ha llevado a donde estoy ahora.

Los que me conocen en Jávea saben de mi participación en la Parroquia de San Bartolomé desde niño siendo monaguillo. Mis estudios fueron en el querido Colegio de María Inmaculada, tuve gran participación en los actos festivos y culturales de nuestro pueblo. Estudié en el Conservatorio, formé parte de pequeño en el Grup de Danses Portixol, de la Comisión de Fiestas Virgen de Loreto siendo también mayoral, del Grupo Polifónico Ars Nova, del Juniors y haber participado en algún concierto de la banda de Xàbia.

Todas estas cosas han ido marcando mi vida y de algún modo se ha servido el Señor para conducirme al seminario que es el camino de formación para llegar a ser ordenado sacerdote por la Iglesia. El hecho que marcó mi alma fue la
celebración del Jueves Santo, donde al contemplar la belleza de Dios quedé enamorado del misterio de la eucaristía, un misterio que sólo el sacerdote puede traer al mundo.

El poder traer este regalo al pueblo de Dios y el estar al servicio de los demás promoviendo el progreso humano del modo más excelso que es el de Cristo ha sido lo que más me ha motivado a ser sacerdote.

El último empujón fue la participación en la JMJ donde los que participamos de las dos parroquias de Jávea pudimos sentirnos Iglesia y escuchamos del Santo Padre: «Vale la pena acoger en nuestro interior la llamada de Cristo y seguir con valentía y generosidad el camino que él nos proponga».

P: Antes de llegar hasta la misión actual, te nombraron neosacerdote (párroco de Adzaneta de Albaida, Bufali y Carrícola), ¿cómo fue esta experiencia?

R: Entré en el seminario menor en Játiva, luego estuve en el seminario mayor la Inmaculada en Moncada y por último en el Real Colegio-seminario de Corpus Christi. Una vez culminados los estudios en Teología y ser ordenado sacerdote de manos del Sr. Arzobispo Antonio Cañizares, me nombró párroco en junio de 2021 de estas tres localidades: Adzeneta de Albaida, Bufali y Carrícola. Tres parroquias que han marcado mi vida por el cariño con el que fui acogido y tratado, y donde pude experimentar lo que significa ser pastor en medio del pueblo, integrarse en las tradiciones y ser un testigo de la historia de un pueblo.

P: Cesas de estas parroquias cuando pasas al servicio Castrense, ¿cuándo fue y porqué entras a formar parte de este servicio?

R: Durante mi tiempo en el seminario una familia cercana al Arzobispado Castrense de España me hablaba de la vida de los capellanes, o como se los conoce en el ejército ‘páters’. Esto fue despertando en mí la curiosidad por este servicio y con la aprobación del arzobispo comencé a conocer más de cerca las peculiaridades del Servicio de Asistencia Religiosa de las Fuerzas Armadas.

Uno de los modos de entrar es con el permiso del obispo y siendo sacerdote, presentarse a las oposiciones para la plaza de capellán castrense. Entrar en este servicio es una cuestión voluntaria, pero en diálogo con el obispo de la diócesis. Aprobé la oposición y entré a formar parte del servicio religioso en septiembre de 2022. Además se nos integra dentro de las fuerzas armadas con la consideración de capitán.

El arzobispo castrense de entonces, Don Juan del Río, decía que los capellanes eran sacerdotes aventureros y que realizaban una pastoral del boca a boca. Y son aventureros porque no es una pastoral común de la parroquia, sino que el capellán se integra en la vida militar a todos los efectos, trabajando en las distintas bases militares, en las maniobras que realizan, en el tiro e incluso participando en la misiones internacionales como en la que un servidor se encuentra.

Todas estas cuestiones despertaron mi curiosidad y me animaron a lanzarme a este servicio. Una labor que se realiza con el contacto directo con las personas que forman parte de las Fuerzas Armadas, estando con ellos, participando de sus encargos. En definitiva, ser ese fermento en medio de la masa, que levanta los ánimos, que hace crecer a sus componentes y que acompaña en el desarrollo de sus vidas en este gran servicio que prestan a nuestra nación.

P: Ahora, basándonos en la labor que realizas en la actualidad, ¿desde cuándo estás destinado en esta misión?

En España mi destino principal se encuentra en la zona de Valencia, especialmente en el Ejército de Tierra, mi primer destino como capellán es en el Regimiento de Transmisiones 21 en Marines, además de las bases de Bétera y Paterna, de la zona y comandancia de la Guardia Civil de Valencia, y como vicario de la Parroquia Castrense de Santo Domingo de Valencia (Capitanía).

Dentro del servicio que prestamos en territorio nacional, también participamos en las misiones internacionales y en embarcaciones.

Desde junio del presente año me encuentro en una de ellas, en la misión de apoyo a Turquía, formando parte del contingente A/T XVIII. Esta misión se encarga de proteger a la población turca, especialmente a la ciudad de Adana, de los posibles ataques con misiles de la vecina Siria.

P: ¿Cuál es tu papel y qué labor realizas en la base? Entiendo que por una parte encontrarás personas con distintas creencias pero por otra seréis como una gran familia en la que además de sacerdote, eres padre-compañero.

La labor del capellán, al igual que en las parroquias territoriales en España, es la de ser como nos dice Jesús en el Evangelio; esa semilla de mostaza que crece, da sombra y cobijo. Por tanto, soy como esos párrocos de antaño que se integraban en la totalidad de la vida de los pueblos. Visto el uniforme como ellos y me rijo por sus normas. Participo de sus actividades como uno más.

Al principio, cuando uno no está acostumbrado, llama la atención cuando te dicen «a la orden, mi capitán», pero luego también se dirigen a uno de otro modo «a la orden, mi páter». Y esta expresión, «páter» que muchos conocerán de su época de mili resulta más cariñosa y más cercana, porque sin desmerecer el respeto, es más afectuosa y responde a nuestra misión, que es la de fortalecer los ánimos de todos ellos, ser ese padre que escucha y acompaña, que se hace cercano con una broma, que visita a la gente en sus labores, que se pone a lavar una cafetera y de un modo sencillo se va despertando un sentido de pertenencia.

Ofrecemos la confirmación, las eucaristías diarias, charlas formativas, cursillos prematrimoniales y sobre todo el tiempo de estar presente, que muchas veces es una labor callada o al parecer insignificante, pero que va despertando el interés.

P: ¿Cómo estás viviendo esta experiencia fuera de España? ¿Cuál es el mejor y peor momento al que te has enfrentado como capitán capellán de la OTAN?

El tiempo estimado de estas misiones es de seis meses y conforme va pasando el tiempo en uno va creciendo aquello que decía una canción de Julio Iglesias: «nostalgias y morriñas».

Cuando se participa en estas misiones hay una preparación previa que intenta que se tome conciencia del tiempo que se va a pasar lejos de los hogares, intentando dejar las cosas en orden y también para tomar conciencia de la misión particular para llegar centrados. Por ello, al principio es bastante llevadero, pero no se puede evitar pensar que uno no está a un rato de coche y que las vidas de los nuestros siguen transcurriendo.

Es cierto que las tecnologías actuales ayudan a parecer que estamos al lado, pero aun así, el contacto con la familia, los amigos y los distintos acontecimientos que uno tiene gusto de estar se echan de menos. Pero, estos pequeños sacrificios son necesarios porque la misión requiere de ello, por eso, que esta entrevista sirva también para poner en valor el trabajo que los componentes de las Fuerzas Armadas realizan.

Lo mejor que he experimentado en esta misión es la especial acogida y colaboración en este grupo, y esto es gracias a los capellanes anteriores a mí que han hecho que el páter sea concebido como un elemento necesario, familiar y propio.

P: ¿Tienes algún objetivo de cara al futuro?

Al término de la misión espero haber sido un eslabón más de la cadena de este servicio religioso en las Fuerzas Armadas y haber sido rostro del amor de Dios a su pueblo.

Luego poder regresar junto con los míos, en especial a mi estimado pueblo de Xàbia, a su parroquia, a la familia, amigos y todos aquellos que me muestran su cercanía. Visitar al Nazareno y darle gracias por acompañarme todos los días.

Después incorporarme de nuevo en mis destinos en Valencia y continuar este bello servicio que cada vez me tiene más cautivado. Y al término poder decir como el apóstol: «creí, por eso hablé».

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Deja un comentario
  1. Ana dice:

    super emoxionante…te valoro mucho…esfuerzo y valentia…

  2. MARTA dice:

    Eloy, deja eso y vente a Xabia, Amjasa te necesita, para poner paz y orden en el Consejo de Administración, es la única forma que se me ocurre para pacificar a los que dicen que hacen de políticos.

    • Joel dice:

      Con tus 3 estrellas, Capitán, podrías hacer de Gerente en Amjasa, pacificar a los «aprendices de politicos»y estar cerca de los tuyos. !! Piénsatelo y regresa !! 55.000 -60.000 euros + coche de Empresa + telefono y portátil freee, por hacer de Gerente, y sin necesitar chaleco antibalas.

  3. marblau dice:

    Es y será tu destino, disfrútalo. Gracias por haber hecho tan gran labor en Bufali, tú cambiaste mi iglesia.

  4. Mar dice:

    Muchas gracias, Pater, por su labor allí y aquí. Qué Dios lo bendiga y le proteja

  5. Ana dice:

    Bona vesprada, Eloy, després de llegir l’entrevista, et done l’enhorabona pel teu «Sí» de dur la Bona Nova on et sents cridat. Des de Gata de Gorgos, Ana Grimalt ( Anita Grimalt ) que recorde el temps que vas estar en la nostra parròquia. Endavant, que el Santíssim Crist del Calvari guie el teu camí i t’acompanye sempre. ??????

  6. GLADYS CUMANDA dice:

    Me ha dado mucha alegría mi querido padre Eloy la misión a la que Ud se ha integrado muy interesante a la vez bastante fuerte pero como usted dice son experiencias que el Señor lo pone en su diario caminar Dios y Maria Santísima junto con su hijo Jesús Nazareno lo cuiden y bendigan todos sus pasos un abrazo grandisimo a la distancia ♥️ y que vuelva pronto a su parroquias

  7. Julio dice:

    No sé qué pinta un cura en el ejército !!