OPINIÓN | Juan Legaz Palomares
No sé cuánto tiempo hará que se acuñó la frase, ‘Jávea, Amanecer de España‘. Yo, desde hace más de 50 años que visito, frecuento y disfruto de las bellezas y paz de mi querida Jávea, ya se le denominaba ‘Jávea, Amanecer de España’.
Son incontables los amaneceres que he tenido la fortuna de contemplar -cómo me sube la adrenalina observando los
amaneceres. Esa indescriptible salida del astro sol por el Cabo de San Antonio, cómo ilumina la bellísima Bahía mediante unos contrastes de colores ensamblados y combinados, y unas imágenes que te dejan absorto y con la respiración entrecortada.
Yo, abro los brazos, y mirando de frente la Bahía, siento que, desde el Cabo San Antonio hasta el Cabo La Nao, me da la impresión de que me abrazan, me aceptan y, aunque no sea de Jávea, quedo complacido por ese tierno abrazo que recibo de mi querida Jávea. después, me siento unos minutos en la carcomida roca de mi Playa de la Grava de siglos de antigüedad, me solazo, me inspiro, respiro profundamente mientras los rayos del sol se asoman lentamente por la punta del Cabo de San Antonio.
Ya no me atrevo a llamarle solo placer, sino éxtasis. Esa luz solar que se aúna y funde con las cristalinas aguas de la Bahía presenta un bellísimo colorido que demuestra que existe una complicidad celestial que, con el azul del cielo y las transparentes aguas, muestran un bellísimo colorido y se ensamblan en un crisol que se convierten en una trilogía: sol, Bahía, cielo, en un escaparate que invita a pintar un cuadro -que digo un cuadro, no, cientos o miles de cuadros-, porque cada día te ofrece un paisaje distinto, variado y que manifiesta diversas y bellas imágenes con un atractivo inigualable.
Yo, sin temor a equivocarme, diría:
Amanecer, cielo, Bahía,
se funden en un crisol
que emiten paz, amor, armonía,
amanece un limpio sol,
salta el corazón de alegría
y extasía el alma en inmenso amor.
Xabieros, no permitáis que las tinieblas ni la toxicidad venenosa nublen vuestra mente y, ni tan solo por un instante desfallezcáis, porque ningún contratiempo borre jamás las bellezas con las que el Creador dotó y bendijo a Xàbia, y que nadie ni nada enturbien sus maravillas que permanecen y prevalecerán contra todas las adversidades y tempestades de Xàbia, ahí impertérrita, enhiesta, tiesa como un junco ante los contratiempos de la naturaleza, e incluso ante las críticas adversas, porque, lo que sí está claro, que es imposible negar la belleza que nos brinda y se manifiesta que nadie puede desprestigiar ni recusar, tanto propios como extraños por muchas objeciones por pretendan buscarle los ojos de mal agüero.
¡Visca Xàbia y su bello y explosivo Amanecer!







Teníamos una avenida que se llamaba así, pero a alguien debió molestarle tanta belleza y lo quitó.
La verdad que avinguda trenc d’alba no queda igual de bonito pero que le vamos hacer, al señor chulvi se ve que no le gustaba eso de amanecer de españa, igual deberia haberle puesto avenida amanecer de la republica, menudo mentecato de persona, para mi siempre sera avenida amanecer de españa
Para mí también lo sigue siendo. No se me ocurre un nombre más bonito, para esa avenida. Gracias por el comentario y un abrazo.
no hay peor ciego que el que no quiere ver. Y así no vamos a arreglar nada. Lo que no entiendo es qué persigue este medio publicando estas chorradas. Que no se cree nadie, claro
Javier, estoy intentando encontrar un genio de la literatura universal para que me aude e ilumine en mi torpeza y pueda escribir cosas elocuentes e interesantes., gracias
Touché, amigo Juan, necesitamos vates como Ud. que loen el maravilloso devenir de nestra amada Javea, que acepten y agradezcan que resulta imposible acercarse al Portitxol porque está invadido por una turba inacabable a la que se le permite campar a sus anchas, con unos restaurantes cuya inmejorable musica a unos volumenes atronadores hacen la experiencia mas harmoniosa si que cabe, necesitamos gente como Ud. que nos conmine a los ingratos, a los ciegos y a los resentidos a valorar positivamente toda esta destruccion, y no fiarnos de nuestros mentirosos ojos, sino de sus certeramente descriptivas palabras. Gracias, gracias
Si, yo vivo en esa avenida y aún cuando tengo que dar mi dirección para algo, digo AVENIDA AMANECER DE ESPAÑA, y mucha gente me dice: que nombre de dirección tan bonita.
Lo mismo pienso yo.
Ole, ole y oleeeeee…