Tras la reivindicación de varios establecimientos asociados, los representantes de las diferentes asociaciones de comerciantes y empresarios de Xàbia, se reunirán con representantes del gobierno municipal para solicitar la posibilidad de instalar los cerramientos en aquellos establecimientos que disponían de los mismos, y permitir en estas fechas, la posibilidad de ofrecer un servicio más cómodo en las terrazas de los establecimientos respetando en todo momento los protocolos Covid-19 y medidas de seguridad establecidas por cada una de las administraciones.
Esta reivindicación viene dada por la publicación en el DOCV de la Resolución de 5 de diciembre de la Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública, por la que se acuerda nuevas medidas adicionales en la Comunitat Valenciana, como consecuencia de la situación de crisis sanitaria ocasionada por la Covid-19, en las medidas relativas a los establecimientos de restauración y hosteleria, donde se considera terraza al aire libre, todo espacio no cubierto o todo espacio que, estando cubierto, esté rodeado lateralmente por un máximo de dos paredes, muros o paramentos.







Toda la calle para ellos …. qué barbaridad
Más cerramientos equivale a más probabilidades de propagar el virus.
Chulvi, eso va en la línea de tu Partido, ánimo, ya quedan cada vez menos españoles, a por todas!!!
La experiencia en Madrid de los cerramientos es que no cumplen, de entrada, la Ley de tabaco, pues la mayoría están completamente cerrados en vez de tener sólo «tres paredes», y ahora no cumplen las restricciones de Covid, pues siguen cerrados como en el interior del restaurante y además no cumplen distancias entre mesas. En Javea, donde la actuación de la policía municipal para hacer cumplir normas y denunciar incumplimientos es testimonial por no decir nula, cabe esperar que se haga con los cerramientos lo que les dé la gana a restauradores y clientes, es decir, serán un foco más de contagio social. Publicarán unas normas que no se cumplirán y nadie dirá nada, porque el restaurador quiere negocio y la gente hace caso omiso de las advertencias, no ha habido más que ver cómo entraba en interiores cuando se podía estar perfectamente en las terrazas.