Pasadas las fiestas en las que muchos de los xabieros han vuelto a sus casas por Navidad retomamos nuestra sección de Xabieros por el mundo y lo hacemos con Jaume Tent Pérez. Un joven de 25 años que lleva tres viviendo fuera de España. Aunque el mayor tiempo de su estancia ha vivido en Alemania, podemos decir, que Jaume ha estado en prácticamente medio mundo y en el otro medio lo estará en este 2018. Gracias a su pasión al dibujo, Tent se dedica a viajar y tatuar por diferentes países donde es llamado. Y es que, en este año podemos decir que estará en 12 países diferentes, es decir, una media de un país al mes.
Para Jaume, su trabajo es su hobbie y viceversa. Sin duda, toda una suerte que llegó de sorpresa a este xabiero. «Desde siempre me ha gustado dibujar, por ello empecé los estudios de diseño gráfico, pero a los seis meses me dí cuenta de que quería ser tatuador y empecé a compaginar los estudios con los tatuajes agradeciendo la ayuda que tuve de dos amigos», explica Tent.
Al finalizar el primer curso de diseño gráfico pensó en luchar por lo que de verdad le apasionaba y el destino eligió que emprendiera camino a Alemania, «quería abrirme puertas y buscar una manera de ir más allá en el mundo del tatuaje por lo que con los ojos cerrados apunté con el dedo a una de las personas que me seguían en facebook y hasta esta ciudad me fui», comenta Jaume y añade que «la verdad es que tuve mucha suerte porque al llegar lo tenía prácticamente todo hecho, un estudio donde trabajar, casa.. etc y en tan sólo unos días, el volumen de trabajo con el que me encontré era inmenso, de hecho, lo veía hasta demasiado para la poca experiencia que tenía».
Un total de tres años es lo que ha estado nuestro xabiero Jaume en este estudio de Alemania «donde además me ha permitido viajar a otros lugares como Taiwan, Hong Kong y conocer otras técnicas. Yo, al principio hacía tatuaje Weird y en la actualidad, los trabajo todos menos el retrato realista».
Ahora, el objetivo de Tent, no es otro que ir a más, «no esperaba llegar a este punto, pero mi meta es crecer en el tatoo lo más que pueda, desarrollar mi estilo y perfeccionar en otros ya que aunque no lo parezca, en este mundo hay mucho que descubrir».
Por el momento, Jaume tiene claro que no quiere estancarse en un sitio, y aunque eche mucho de menos Xàbia, su familia y amigos, sabe que este no será su sitio definitivo de vida, «me encanta el carisma de la gente de Xàbia, ir caminando por sus calles es como encontrarme en el salón de mi casa, pero sé que aquí no puedo avanzar en lo que me apasiona».









