Las familias de los estudiantes del aula específica del IES La Mar de Xàbia han presentado una queja formal ante varias instituciones, incluyendo el Síndic de Greuges, la Conselleria de Educación y la Inspección de la Generalitat Valenciana, debido a la falta de profesorado y la insuficiencia de recursos en el aula destinada a estudiantes con diversas discapacidades. La situación ha sido motivo de preocupación desde el inicio del curso escolar, pero la administración aún no ha tomado medidas eficaces para solventar el problema.
El aula específica del centro educativo, que atiende a niños y niñas con distintas necesidades de apoyo educativo, cuenta actualmente con 10 alumnos. Sin embargo, el número de profesionales asignados no cumple con la ratio mínima establecida por la legislación, que es de un profesor de Pedagogía Terapéutica (PT), uno de Audición y Lenguaje (AL) y un educador por cada 8 estudiantes. En la actualidad, el aula solo dispone de un PT y un educador, pero carece de un profesor de Audición y Lenguaje (AL) y de más educadores, lo que agrava aún más la situación.
Desde el inicio del curso, las familias han denunciado que la falta de personal especializado está impidiendo el adecuado desarrollo educativo de los estudiantes. Los niños y niñas, que requieren atención individualizada y recursos especializados, no pueden evolucionar de manera efectiva debido a la sobrecarga de trabajo que enfrenta el personal disponible.
A pesar de que la Conselleria de Educación y la Inspección educativa han recibido las quejas de las familias, hasta el momento no se han implementado refuerzos ni soluciones tangibles. Según los responsables de las familias afectadas, las autoridades han informado que se han adjudicado las plazas necesarias para los nuevos docentes, pero estos no han sido asignados al aula específica del IES La Mar. La última respuesta de la Conselleria asegura que la situación «no vulnera los derechos de los estudiantes», una afirmación que las familias consideran «falsa», dada la evidente falta de personal y el elevado número de alumnos por aula.
Las familias temen que, si no se toma acción pronta, los estudiantes seguirán sufriendo una falta de atención individualizada, lo que podría afectar gravemente su proceso educativo y su bienestar emocional. Exigen que la administración cumpla con los estándares establecidos por la ley y que los niños y niñas reciban los recursos que necesitan para su plena inclusión en el sistema educativo.






