Un grupo de alumnos de 4º de ESO del IES Antoni Llidó de Xàbia ha desarrollado un proyecto de «satélite» con inteligencia artificial para la protección de la posidonia en las calas locales. El equipo, denominado WONK, participa en el desafío CanSat de la Agencia Espacial Europea (ESA), coordinado en España por ESERO, buscando proteger el ecosistema marino de la Marina Alta. Este avance fue presentado el 24 de marzo de 2026, y la iniciativa se encuentra ahora en la fase autonómica del concurso.
El desafío CanSat: ingeniería en formato reducido
El proyecto CanSat de la ESA reta a estudiantes de toda Europa a diseñar, construir y lanzar un satélite funcional que quepa en el volumen de una lata de refresco de 33cl. Cada equipo debe completar una misión primaria obligatoria, que consiste en medir presión y temperatura durante el descenso. La misión secundaria, de libre elección, es donde el equipo WONK ha optado por vincular la ingeniería espacial con la urgencia ecológica de su entorno marino.
Inteligencia artificial para la vigilancia de la posidonia
La innovación principal del equipo del IES Antoni Llidó reside en el procesamiento de datos. El CanSat captará imágenes aéreas durante su vuelo sobre la costa. Estas imágenes serán analizadas mediante Teachable Machine, una herramienta de inteligencia artificial de Google que el equipo ha entrenado para reconocer embarcaciones.
Este sistema permitirá detectar de manera automática qué embarcaciones están fondeadas de forma incorrecta sobre las praderías de posidonia. El objetivo final es utilizar esta tecnología para dar un aviso rápido y preciso, evitando así la destrucción de un ecosistema vital para la salud de la costa alicantina que tarda décadas en crecer.
Ingeniería con ADN local y compromiso ambiental
Los integrantes del equipo WONK explican: «Cada estiu, la posidònia de les nostres cales patix danys irreparables. Amb el nostre CanSat i l’ús de la IA, volem demostrar que la tecnologia pot ser una eina de supervisió ambiental eficaç i de baix cost». Participando en esta competición de la ESA, los jóvenes de Xàbia no solo desarrollan capacidades en programación y electrónica, sino que sitúan a la Marina Alta en el mapa de la innovación juvenil comprometida con el medio ambiente. «Si podem detectar el problema des de l’aire amb intel·ligència artificial, podem començar a solucionar-lo en el mar», concluyen.
El camino hacia la fase nacional
El proyecto se encuentra en un momento decisivo. En las próximas semanas, el equipo WONK participará en la fase autonómica del concurso. En caso de ser seleccionados por el jurado de expertos, los alumnos de Xàbia pasarían a representar a la Comunitat Valenciana en la fase nacional, donde competirán con los mejores proyectos de todo el estado por un lugar en la final europea de la Agencia Espacial Europea (ESA).








Creo que deberían ampliar las funciones de este satélite para detectar también los montones de poseidonia muerta que el mar arroja a las playas y que se van pudriendo siendo focos de suciedad, para que las autoridades los limpien y proteger a los bañistas.