OPINIÓN
La realidad es que en el año 1980 cuando el Orfeón y el Centre Artístic Musical de Xàbia decidieron aunar esfuerzos junto con el Ayuntamiento para formalizar el Patronato de Música y Danza y la Escuela de Música y posterior Conservatorio, en ese primer año ya se inscribieron 210 alumnos y alumnas para la Enseñanza Musical, y entonces en Xàbia éramos 9000 empadronados.
Los datos que aportan desde el Conservatorio tampoco hace falta preguntar. Son los mismos de principios de siglo, cuando un servidor pertenecía al Patronato. Sí, es verdad que no conocía la convocatoria de mayo, aunque es casi lo mismo -en respuesta al artículo de la directora del Conservatorio-. De 30 a 40 inscritos cada año, igual o menos que a principios de siglo.
En aquel momento, de los 40 inscritos, 30 eran de un mismo colegio. Se proponía que contactásemos con los colegios para preguntar si podíamos ayudar/facilitar cualquier necesidad, pero la consigna era clara, NO aumentar más plazas de Enseñanza Musical.
Lo que nunca queda reflejado es cuántas personas se interesan por inscribirse para el instrumento que les ilusiona y quieren tocar; o cuántas si no hay plazas de este instrumento no se inscriben y son las que salen a otro pueblo o directamente lo dejan apartado?. De haberlos, los hay cada año.
El Conservatorio siempre ha contado entre 200-220 alumnos con unos 40 alumnos aproximadamente nuevos cada año, sin embargo, el pueblo ha pasado de tener unos 9.000 empadronados en 1980, a unos 20.000 a principios de siglo y ahora unos 30.000 habitantes.
En consecuencia es imposible que se cubran las necesidades de enseñanza musical. Falta esa media no muy alta de 20 alumnos por colegio que con voluntad seguro iniciarían la Enseñanza Musical.
Para terminar, sabedor por haberlo vivido como músico y directivo del Centre Artístic Musical de Xàbia tengo la convicción que el Ayuntamiento debería reparar sobre todo al Centre Artístic Musical con unas instalaciones dignas para ofrecer la enseñanza Elemental y poder programar mejor los ensayos de sus diferentes agrupaciones.
El «encara gràcies que els deixem el Surco» debería de transformarse en un edificio a la altura en calidad acústica y más plantas para todas las asociaciones musicales que lo están utilizando. El lavado de cara de hace unos años con las ventanas queda muy pobre e insignificante.






