Setenta años después de su llegada a la parroquia de San Bartolomé de Xàbia, el Sagrado Corazón de Jesús vuelve a ocupar su lugar tras una profunda intervención de conservación y restauración. El trabajo ha sido realizado por el restaurador local Vicente Catalá y ha sido posible gracias al compromiso y la aportación de los vecinos de la calle Ronda Sur y algunos devotos.
La iniciativa tiene, además, un significado especial para quienes viven en esta calle, vinculada desde hace años a una tradición de carácter religioso y a la presencia de una pequeña imagen que forma parte de la identidad del lugar. Esta relación con la devoción y con el patrimonio religioso de Xàbia ha hecho que la recuperación del Sagrado Corazón se viviera como algo más que una restauración: como una forma de conservar una parte de la memoria colectiva.
La pieza es una escultura de madera policromada realizada en 1956 por el escultor valenciano Carmelo Vicent. Fue inaugurada y bendecida ese mismo año, apenas un año antes del fallecimiento del artista. Desde entonces, ha formado parte del patrimonio religioso de la parroquia de San Bartolomé.
Con el paso de las décadas, la imagen había sufrido diferentes procesos de deterioro. Uno de los factores más importantes fueron las filtraciones y entradas de agua que se producían en la iglesia antes de que éstas fueran reparadas. La humedad afectó especialmente a la parte posterior de la escultura, provocando la pérdida de parte de la policromía.
A este deterioro se sumaba la presencia de carcoma, que obligó a realizar una desinsectación de emergencia para detener el ataque y proteger la madera. También se habían producido pérdidas en la capa pictórica, el dorado y diferentes elementos ornamentales.
Una restauración con todas las garantías
Antes de comenzar los trabajos se solicitó el correspondiente permiso a la Conselleria para poder llevar a cabo la restauración de la pieza. El proyecto de intervención fue presentado y aceptado antes de iniciar los trabajos, garantizando que la actuación se realizara conforme a los criterios de conservación y protección del patrimonio.
El objetivo no era simplemente devolver a la imagen un aspecto nuevo, sino recuperar su lectura estética y devocional respetando al máximo los materiales originales, la policromía, los dorados y todos aquellos elementos que todavía se conservaban.
La intervención comenzó con diferentes pruebas de limpieza para determinar el procedimiento más adecuado y evitar cualquier daño en la superficie original. Posteriormente se llevó a cabo una limpieza cuidadosa mediante pinceles y paletinas suaves, combinada con una aspiración controlada.
En las zonas donde se habían perdido volúmenes se realizaron reconstrucciones, seguidas de trabajos de relleno, estucado y nivelado para conseguir una correcta integración con la escultura original. También se trataron las pérdidas de la capa pictórica y las superficies doradas y metálicas.
El nuevo dorado se aplicó únicamente en aquellas zonas donde se había perdido el acabado original, respetando siempre los restos de dorado antiguo que todavía permanecían en la pieza.
Recuperar la luminosidad de la imagen
Entre los trabajos realizados se encuentra también la recuperación de la veladura original del mundo, así como el replateado de la nube, que permite devolver luminosidad al conjunto.
La peana fue igualmente restaurada y dorada, y toda la intervención concluyó con la aplicación de una capa de protección para preservar la pieza.
Una restauración nacida del compromiso vecinal
La recuperación del Sagrado Corazón no habría sido posible sin la implicación de los vecinos de la calle Ronda Sur y de varios devotos, que han asumido el coste de la restauración. Su iniciativa demuestra cómo el patrimonio religioso también puede convertirse en un punto de encuentro y en una responsabilidad compartida por toda la ciudadanía.
La imagen, que durante décadas ha formado parte de la vida de la parroquia y de la memoria de varias generaciones de xabieros, regresa ahora completamente restaurada, recuperando buena parte de la luminosidad y presencia que había perdido.
El próximo 23 de octubre tendrá lugar la bendición de la imagen restaurada, un momento especialmente significativo que permitirá a los vecinos volver a contemplar el Sagrado Corazón de Jesús en todo su esplendor y poner en valor, una vez más, la importancia de conservar el patrimonio que forma parte de la historia de Xàbia.


























