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El auge del comercio de la pasa en Xàbia: ‘La Sultana’, un legado familiar y empresarial

Verónica Blasco

Periodista
20 de julio de 2025 - 08:44

Durante más de un siglo, el comercio de la pasa fue uno de los pilares económicos de Xàbia, convirtiéndola en una de las localidades más importantes de la Marina Alta. Entre los años 1840 y 1950, Xàbia vivió su apogeo como productor y exportador de pasa, producto que se convirtió en sinónimo de calidad. Las familias y empresas locales, especialmente la familia Bolufer, jugaron un papel crucial en la consolidación de este próspero negocio.

Los inicios del comercio de la pasa

El comercio de la pasa en Xàbia comenzó a principios del siglo XIX, cuando la familia Bolufer, bajo la dirección de José Antonio Bolufer Cruañes, dio sus primeros pasos en la industria, convirtiéndose en el primer comerciante de pasa de Xàbia. En 1843, José Antonio se casó con Joaquina Bertomeu Gual, hija de Juan Bautista Gual, propietario de los almacenes ‘Les Tarasanes’, situados en el puerto de Xàbia. Estos almacenes fueron clave en el proceso de secado y almacenaje de la pasa que luego se exportaría a mercados internacionales.

José Antonio Bolufer también se adentró en la política, siendo diputado en las Cortes en 1848, lo que le permitió influir aún más en el desarrollo económico de la comarca. A lo largo de los años, los Bolufer expandieron su influencia en el comercio de la pasa, destacándose no solo como productores, sino como los dueños de una de las marcas más reconocidas: ‘La Sultana’.

La marca ‘La Sultana’: un símbolo de calidad

‘La Sultana’, como marca, se asoció rápidamente con la calidad superior de la pasa producida en Xàbia. Era el distintivo de la excelencia, lo que permitió a los Bolufer competir en los mercados más exigentes de Europa y América. Los barcos de aquella época que transportaban la pasa cruzaban el Atlántico y llegaban a puertos en Inglaterra, Europa del Norte y América del Norte.

La familia Bolufer llegó a tener varias embarcaciones, siendo algunos de los más destacados el ‘Pepe Tono’, cuyo armador era el propio José Antonio Bolufer, y ‘La Llorença’, capitaneada por Bartolomé Morató. Estos barcos también trajeron mobila (madera), que se utilizaba en la industria local.

Otros barcos como ‘La Sultana’, con el capitán Valentín Ros y ‘La Maria’, dirigida por Francisco Ros y León Bartolomé Mengual, también jugaban un papel esencial en la logística de este comercio.

A lo largo de las décadas, la familia Bolufer continuó llevando su marca a grandes exposiciones internacionales, consolidando su reputación en el comercio global de la pasa. Cristóbal Bolufer Gual, hijo de José Antonio, siguió con la tradición familiar y participó activamente en varias exposiciones universales de la época, llevando el nombre de Xàbia y el nombre de la marca ‘La Sultana’ a lo más alto internacionalmente.

La infraestructura de Xàbia: el puerto y el ferrocarril

Con el paso del tiempo, Xàbia comenzó a modernizar su infraestructura para seguir el ritmo del auge comercial. En 1897, se empezaron las obras de construcción de un puerto comercial, lo que permitió a la villa consolidarse como uno de los puntos más importantes en la Marina Alta para el comercio de la pasa. Además, en 1913 se propuso un plan para la construcción de un ferrocarril que conectaría Xàbia con el resto de la comarca, mejorando el acceso a mercados más lejanos.

La fabricación de la pasa

En cuanto al proceso de fabricación de la pasa, era una actividad compleja que involucraba a muchas personas. Labradores y propietarios vendían la uva pasa a los comerciantes y especuladores, quienes clasificaban y limpiaban la fruta antes de enviarla al extranjero. El proceso de secado se realizaba en los tradicionales ‘sequer’ o secaderos, donde la pasa se protegía con ‘bou’ (un tipo de estructura para cubrir la cosecha durante la noche).

Los especuladores de la época adquirían la pasa y la almacenaban en cajas o barriles, que luego se enviaban a destinos como Inglaterra y Europa del Norte. La selección de la pasa era rigurosa: los comerciantes preferían la fruta de mayor tamaño y color, conocida como ‘flor’ o ‘primera’, y la de menor calidad se clasificaba como ‘segunda’.

El declive del negocio de la pasa

Sin embargo, la prosperidad de Xàbia en el comercio de la pasa no duró para siempre. A partir de 1930, el mercado comenzó a colapsar debido a las crecientes dificultades políticas y económicas, agravadas por la Guerra Civil y la posterior Segunda Guerra Mundial.

Estos hechos, junto con la plaga de la filoxera que afectó a los viñedos en Francia, y los cambios en las rutas comerciales y la competencia de otros países productores, provocaron un descenso significativo en la producción de pasa. La competencia internacional y el aumento de los costos de producción también contribuyeron al declive del comercio.

A finales de la década de 1940, la familia Bolufer vivió los últimos vestigios de su gloria. En 1950, el negocio de la pasa en Xàbia ya era sombra de lo que había sido en su apogeo. En 1960 se intenta revitalizar el comercio de la pasa con la creación de la Cooperativa Agrícola Sindical (C.A.S.), siendo la familia Bolufer fue una de las pioneras en la creación de esta cooperativa.

Pero, el gran aumento de los costos y la orientación hacia cultivos menos rentables redujo la producción a cifras muy modestas. Finalmente, la falta de un sistema de apoyo efectivo para el negocio y la aparición de nuevos cultivos comerciales, como el naranjo, comenzaron a desplazar al cultivo de la pasa. A esto se une la emergencia del turismo como fuente principal de ingresos en la zona, lo que provoca que el negocio de la pasa disminuya, y muchas de las empresas paseras de Xàbia, incluida la de Bolufer, se extinguieran.

La familia Bolufer, que había sido pionera en el comercio de la pasa, vio cómo su emblema de calidad desaparecía poco a poco. Joaquina Bertomeu Bolufer, heredera de esta ilustre familia, fue la última en llevar adelante el legado de la marca ‘La Sultana’. Sin embargo, a medida que el comercio de la pasa se desmoronaba, el negocio fue cesando gradualmente.

Hoy, el nombre de ‘La Sultana’ sigue siendo recordado como un símbolo de los tiempos dorados del comercio de la pasa en Xàbia. A lo largo de más de un siglo, la familia Bolufer desempeñó un papel fundamental en la historia de este negocio, dejando una huella en la memoria colectiva de Xàbia. De hecho, la Casa ‘Sultana’ donde vivía la familia Bolufer es, hoy en día, un referente histórico que alberga una gran historia de Xàbia.

Otros pioneros del comercio de la pasa en Xàbia

  • Antonio Catalá Catalá (1807-1882)
  • Antonio Albi Giner (1824-1892)
  • José Albi Romany (1871-1941)
  • Antonio V. Bertomeu (1849-1916)

Bibliografía

  • Antonio Espinós Quero
  • ‘Xàbia a les exposicions universals del segle XIX. Pansa, Figues seques i riuraus’, de Josep Ivars Pérez y Antoni Espinós Quero. Fundació Cirne.
  • Familia Bover-Fernández de Palencia
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  1. brenda bates dice:

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