Xàbia celebró, este sábado, el 30º aniversario de su Ajedrez Viviente. Un evento cultural declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, con una espectacular representación de la obra ‘Somni d’una nit d’estiu’ (Sueño de una noche de verano) de William Shakespeare.
En esta 27ª edición, el acto volvió a unir arte, música, teatro y ajedrez en una producción colectiva que reunió a cerca de 1.000 personas en la Avenida Lepanto de Duanes de la Mar.
Una versión xabiera en el bosque de los sueños
La historia original de Shakespeare, que narra los enredos amorosos de jóvenes atenienses bajo la influencia de una pócima mágica en un bosque encantado, fue adaptada por los organizadores del evento al contexto histórico de la Xàbia de la pasa. En esta reinterpretación, los personajes no solo luchan por el amor, sino también por su libertad interior: ¿seguir las normas impuestas por la sociedad o perseguir sus verdaderos sueños?
Ambientada en una noche tan simbólica como la de San Juan, la representación se desarrolló en un bosque fantástico lleno de criaturas mágicas. Un lugar donde, por unas horas, todo es posible, y donde el arte se transforma en una poderosa herramienta de reflexión, juego y libertad.
Invitados
Este año, el tablero viviente tuvo como invitada de honor a la periodista alicantina Carolina Ferre, quien representó a las piezas negras. Por su parte, las blancas estuvieron a cargo de Noa Mulet Salvà, joven promesa del ajedrez valenciano, federada y miembro de la Selección Valenciana en el Campeonato de España de Ajedrez Escolar 2022, actualmente estudiante del título de Entrenadora Nivel 1, y vecina de la Marina Alta.
El acto fue presentado por Juan Antonio Sapena, presidente del CAM Xàbia (Centre Artístic Musical de Xàbia). Como cada año, la música en directo estuvo a cargo de la Orquesta Sinfónica del CAM Xàbia, bajo la dirección del maestro Joan Bou.
La obra de 2025
Uno de los rasgos distintivos de este ajedrez viviente es que los niños y niñas del municipio se transforman en las piezas, interpretando con mimo cada jugada mientras la historia se despliega. Además, se contó con la participación de las alumnas de baile de Endanza.
El Ajedrez Viviente de Xàbia no es solo una escenificación, es también un espacio para educar en valores, estimular la creatividad y abrir puertas a otros mundos.















































