Xàbia volvió a convertir el ajedrez en teatro, música y danza con la celebración, el pasado sábado, de la XXVIII edición del Ajedrez Viviente. Cientos de personas asistieron a la representación de «La vuelta al mundo en una partida de ajedrez», un espectáculo inspirado en la conocida obra de Julio Verne que llenó el tablero de personajes, escenas y música en directo.
La representación contó con una amplia participación infantil y volvió a mostrar el carácter colectivo de una cita reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Durante semanas, los niños y niñas participantes prepararon sus papeles para dar vida a una historia en la que se combinaron el ajedrez, la interpretación, el baile y la música sinfónica.
Willy Fog y sus compañeros llegan al tablero
Guillem Fog, su criado Picaporte, la princesa Auda y el resto de personajes emprendieron su particular vuelta al mundo en 80 días después de una apuesta con sus compañeros de tute del Club La Barraca. La historia incorporó también referencias a figuras destacadas de la memoria local, como Maruja Varó, Juan Bautista Soler Blasco, Doña Ramona o Juan Bautista Devesa, conocido como El Santeret, integrándolas en una adaptación pensada especialmente para Xàbia.
Sobre el tablero, cada movimiento de las piezas permitió avanzar una trama que trasladó al público por diferentes lugares del mundo mientras se desarrollaba la partida.
Una partida histórica como hilo conductor
La representación recreó la histórica partida disputada entre Garry Kaspárov y Veselin Topálov, utilizada como base para ordenar los movimientos de las piezas humanas y el desarrollo de la narración. La partida estuvo comentada por Maksim Aleksándrov, ganador en categoría sub-12 del Torneo de Ajedrez Fogueres 2026, y por el escritor Francisco de Paula, Blue Jeans, autor de conocidas novelas juveniles.
Ambos guiaron al público a través de la partida y de las distintas escenas, explicando los movimientos y acompañando el recorrido de los protagonistas.
Música, danza y participación infantil
Uno de los elementos más destacados de esta edición fue la presencia de la Orquesta Sinfónica del Centro Artístico Musical, que interpretó en directo las piezas que acompañaron los diferentes momentos de la obra.
La música se integró con las coreografías de la Academia de Baile EnDanza y la participación del Club Deportivo Montgó, contribuyendo a crear un espectáculo en el que las disciplinas artísticas se sucedieron sobre el tablero.
Los niños y niñas fueron los verdaderos protagonistas de la noche. Además de interpretar a las piezas y personajes, afrontaron una preparación de varias semanas basada en ensayos, estudio y coordinación.
Un proyecto cultural construido entre muchas personas
La puesta en escena fue posible gracias al trabajo de la Comissió de Festes Mare de Déu de Loreto, las familias de los menores participantes, los colectivos artísticos y musicales y todas las personas implicadas en la organización.
La XXVIII edición volvió a reunir a varias generaciones alrededor de una propuesta que va más allá de una partida de ajedrez y que, año tras año, convierte el tablero en un gran escenario al aire libre.
Con esta nueva representación, el Ajedrez Viviente reafirmó su lugar como una de las citas culturales más singulares de Xàbia y volvió a atraer a cientos de asistentes para disfrutar de una noche marcada por la creatividad, el talento local y la implicación de los más jóvenes.


















