El mar puede ser belleza, recuerdos, vida, cultura, esperanza, pero también miedo, dolor y muerte. Todas esas miradas confluyen en «Totes les nostres mars», el segundo poemario de la escritora de Xàbia Encarna Roselló, que presentó hace unos días en la Biblioteca de Duanes de la Mar, en un acto que contó con la participación de Maria Puig.
La autora vuelve a encontrar en el Mediterráneo su principal fuente de inspiración, aunque esta vez lo hace desde una perspectiva diferente. Si en su primer libro, «Arrels de la mar», la poesía nacía de sentimientos personales e íntimos, en esta nueva publicación amplía la mirada para adentrarse en la historia, las emociones y las realidades humanas que conviven alrededor de nuestro mar.
Tres miradas a un mismo Mediterráneo
Durante la presentación, Roselló explicó que el poemario está estructurado en tres partes que recorren distintas dimensiones del Mediterráneo.
La primera es una mirada hacia el pasado, hacia aquel Mediterráneo que fue punto de encuentro entre pueblos y civilizaciones, escenario de intercambios comerciales, culturales y humanos. Un viaje a través de la historia y de las ciudades que crecieron y se desarrollaron alrededor de sus aguas.
La segunda parte se centra en «nuestra mar», el Mediterráneo más próximo, el que forma parte de nuestra identidad, de nuestros recuerdos y de las emociones que despierta en quienes han crecido junto a él.
Pero es en la tercera parte donde la obra adquiere un tono especialmente conmovedor. Roselló presenta el Mediterráneo como un ataúd, como un mar que se convierte en frontera y tumba para quienes intentan cruzarlo en busca de una vida mejor. Esta última mirada aborda el drama de la migración y pone el foco en las historias humanas que se esconden detrás de las travesías, muchas veces invisibles para quienes contemplan el mar desde la seguridad de la costa.
Una tarde de temporal que dio origen al poemario
La idea de escribir «Totes les nostres mars» surgió de una experiencia cotidiana que acabó convirtiéndose en una profunda reflexión. Encarna Roselló recordó cómo, un día de fuerte temporal, contemplaba el mar junto a su hijo. Mientras observaban la fuerza de las olas, surgió un comentario que cambió por completo aquella tarde: en algún lugar del Mediterráneo, seguramente habría alguien intentando atravesar esas mismas aguas a bordo de una pequeña embarcación. Aquel pensamiento despertó en la autora un sentimiento de angustia. Lo que hasta ese momento podía ser la contemplación de un paisaje impresionante se transformó en una reflexión sobre el sufrimiento de quienes se enfrentan al mar por necesidad.
De esa sensación nació la inquietud de escribir sobre las diferentes emociones que despierta el Mediterráneo. Un mar que para unos representa libertad, disfrute y recuerdos felices, mientras que para otros supone incertidumbre, miedo y peligro. Porque el mismo mar que admiramos desde la orilla puede convertirse en una amenaza para quienes lo atraviesan buscando una oportunidad.
Un poema basado en testimonios reales que emocionó a los asistentes
Para escribir la tercera parte del libro, dedicada a las migraciones, Roselló quiso ir más allá de sus propias reflexiones y documentarse sobre las experiencias de quienes han cruzado el Mediterráneo. La escritora explicó que una de sus fuentes de inspiración fue el pódcast «El mar. El mur», que recoge testimonios reales de personas que han realizado estas travesías. Sus historias le permitieron acercarse a una realidad marcada por el miedo, la incertidumbre y la esperanza de encontrar una vida mejor.
De ese proceso de documentación surgieron versos cargados de emoción. Durante la presentación, la lectura de uno de los poemas dedicados a esta realidad conmovió especialmente a los asistentes, mostrando cómo unas pocas líneas pueden transmitir sentimientos profundos y dar voz a historias que no deberían caer en el olvido.
Un premio literario que ha permitido hacer realidad el libro
«Totes les nostres mars» ha sido reconocido con el Premi de Poesia Marina Alta 2025, un galardón que ha tenido además un significado especial para su autora. Roselló explicó que ha destinado el dinero obtenido con el premio a la autoedición del poemario, haciendo posible que sus versos se conviertan en un libro que pueda llegar a los lectores.
Se trata de su segunda publicación poética, tras «Arrels de la mar», una primera obra en la que también estaba presente el Mediterráneo, aunque desde una mirada más introspectiva y vinculada a sus propias vivencias.
Una pasión por la poesía que comenzó en su juventud
La relación de Encarna Roselló con la escritura viene de lejos. La autora explicó que desde joven ya plasmaba sus pensamientos y sentimientos en su diario, encontrando en las palabras una manera de expresar aquello que llevaba dentro. Con el paso de los años, aquella necesidad de escribir se ha mantenido viva, hasta convertirse en una forma de compartir emociones, recuerdos y reflexiones a través de la poesía.
Su escritura nace de la observación, de las experiencias cotidianas y de los sentimientos que despiertan determinadas situaciones. Y es precisamente esa sensibilidad la que se refleja en sus poemas, capaces de transmitir mucho con apenas unas líneas.
Tras la publicación de este segundo poemario, Encarna Roselló ya trabaja en un nuevo proyecto literario, con el que continuará dando forma a su pasión por la escritura.










