En el último miércoles de noviembre, la joyería Antolinos, un lugar que ha sido testigo del paso del tiempo y de más de cuatro décadas de esfuerzo, se convirtió en el escenario de un atraco que marcará para siempre la vida de Manoli Antolinos.

La joyera, que a lo largo de su vida frente a este negocio, ha sido víctima de un total de 49 grandes robos y decenas de pequeños desde que abrió en 1982, «pero en este caso, el dolor y la violencia han superado el límite que conocía».
El violento asalto ocurrió sobre las 18:30 horas del 26 de noviembre. «La puerta del establecimiento, por un error humano, no estaba completamente cerrada, lo que permitió a los asaltantes entrar sin dificultad», cuenta Manoli.
La joyera relata que fue un momento de casualidad y buena suerte para los asaltantes, «la puerta siempre está cerrada y los clientes deben llamar para entrar. Ese día, acababa de hablar con un amigo y sin darme cuenta se quedó el tope de la puerta enganchado, lo que no permitió que ésta se cerrada del todo al irse. Me puse a limpiar una vitrina y tenía la caja fuerte abierta para ir reponiendo las joyas».
De pronto, sin llamar, entra una persona «y dice, vengo a comprar una joya y, cuando me acerqué a la puerta, se me tiró encima, me tiró al suelo, me tapó la boca, me agarró la garganta y se me echó encima con la rodilla en la boca del estomago», cuenta Manoli con la voz entrecortada.
Tras este primer ladrón que irrumpió en la tienda, entraron otros dos, que se dirigieron directamente a la caja fuerte y a las vitrinas repletas de joyas de alto valor, y quedando otro compañero de la banda en la puerta.
Con rapidez, los delincuentes vaciaron gran parte de los estantes, llevándose todo tipo de joyas que rozan un valor de 500.000 euros.
El dolor de una vida arrancada
Manoli relata, entre lágrimas, que, a sus 77 años, tenía pensado, al pasar Navidades, iniciar la liquidación de los productos para jubilarse, «quería recuperar parte del dinero invertido para poder tener a alguien que me cuidara y ya dejar el negocio, pero ahora me han robado toda mi vida. Estoy destrozada, no tengo fuerza para seguir adelante».
«Es recordar ese momento y me vengo abajo. Estoy dolorida de lo que me hicieron tanto física como mentalmente. Casi me ahogan», señala la joyera.
Ahora, el futuro de la Joyería Antolinos es incierto. Manoli, por una parte, quiere aguantar para vender lo máximo que pueda y poder recuperar una parte del dinero, «porque por desgracia, porque nunca he tenido suerte en la vida, ahora va y este atraco en justo cuando no tengo seguro porque decidí cancelarlo por el gran gasto que suponía». Por otra piensa que lo mejor es cerrar y despedirse de su negocio de siempre.
A pesar de este episodio, Manoli ha encontrado consuelo, apoyo y ánimos en los vecinos, amigos y proveedores. Los mensajes de apoyo, las muestras de cariño y las visitas a la joyería son continuas estos días.






Me quedo sin palabras… La grabación es muy buena y estoy seguro que la policía o guardia civil algo podrán hacer.
Mis palabras de apoyo a Manoli y ojalá parte del botín regrese a ti
Habría que torturar a estos subhumanos.
Lo siento mucho por ella. Unos dias antes estuve en su tienda y hemos hablado del pasado. Hace mas de 40 años que la conozco. Cuando vuelvo al final del año pasaré a verla y ver lo que ha pasado con mis relojes.
Pienso mucho en ella. Un beso fuerte
Monoli muchas fuerza jubilate ese negocio es muy peligroso para ti mucho ánimo
Why do such bad things happen to good people, such a lovely and helpful lady!
👏Hace muchísimos años tendrían que hubieran puesto unas leyes a todos los que roban dañando a las personas y demás: cortarles las manos para no poder volver a robar.
Lo siento muchisimo Manoli!😔
Ánimo Manoli, espero que la GC los coja pronto, y que se les aplique las penas máximas (que siempre son pocas)…