César Pérez Gellida recibirá el Premio La Criminala este sábado 7 de noviembre, a las 20:00 horas, en la Casa de la Cultura de Xàbia. El reconocimiento forma parte de la novena edición de Xàbia Negra, que se celebra del 6 al 8 de noviembre.
El novelista se muestra contento con el galardón y afronta su visita con ganas de disfrutar del encuentro. Explica que en otras ocasiones distintos compromisos y circunstancias le habían impedido acudir. Esta vez quiere aprovechar su estancia para participar en las actividades y vivir el festival más allá de su propia intervención.
El galardón vincula la trayectoria del escritor con la memoria local. La Criminala da nombre tanto al premio literario como a la ruta teatralizada que recupera una historia de la Xàbia de 1920, una de las propuestas con las que el festival conecta la ficción criminal con el pasado del municipio.
Con este reconocimiento, Pérez Gellida se suma a una nómina de premiados en la que figuran Lorenzo Silva, Rosa Montero y Alicia Giménez Bartlett.
Tras recoger el premio, la programación continúa y conversará con Santiago Álvarez en el encuentro «Como un puñal en el estómago». El título invita a preguntar por lo que encontrará el público, pero Pérez Gellida prefiere reservar los detalles y mantener la incógnita hasta la charla.
El regreso de Sancho en una historia independiente
Su visita coincide con la publicación de «La piel de una gota», una novela que recupera al inspector Ramiro Sancho, personaje vinculado al universo narrativo que comenzó con «Memento mori». El autor explica que se trata de una historia independiente y con un desenlace cerrado.
La trama transcurre en Valladolid y plantea una doble perspectiva: la del investigador y la de su antagonista, un antiguo militar experto en explosivos conocido como el Témpano. Una sucesión de atentados sitúa a la ciudad en el centro de la investigación.
Pérez Gellida señala que está satisfecho con la aceptación del libro y con la respuesta que está encontrando entre la crítica literaria y especializada. La novela se incorpora a una trayectoria de dieciséis títulos, en la que figuran las trilogías «Versos, canciones y trocitos de carne» y «Refranes, canciones y rastros de sangre».
Procedimientos reales para construir historias ficticias
Aunque sus novelas no suelen partir de sucesos reales, el escritor mantiene una forma de trabajar basada en la verosimilitud. Según explica, los procedimientos de investigación y la manera de actuar ante un crimen deben responder a la realidad, aunque los hechos y los personajes pertenezcan a la ficción.
Ese conocimiento de cómo se investiga un caso sirve de base para desarrollar las tramas y hacer que el lector entre en ellas. El realismo, en su planteamiento, está en los mecanismos que sostienen la historia, sin que eso implique narrar un crimen que haya ocurrido.
Su encuentro en Xàbia permitirá acercarse a ese proceso de escritura y a los personajes que ha construido a lo largo de su carrera. Por ahora, el autor deja el contenido de la conversación en suspense y se reserva los detalles para su cita con el público.






