OPINIÓN | Juan Legaz Palomares
Queridos Reyes Magos:
Aquí me tenéis aterido de frío. Dispuesto a resistir las inclemencias del crudo invierno polar. Espero ansioso vuestra llegada. Ya sé que este mes tenéis mucho trabajo y estáis muy ocupados. Disponéis de poquísimo tiempo. Tenéis que repartir e ilusionar a millones de niños de todo el mundo, que esperan ansiosos vuestros regalos. Os ruego que os acordéis de los niños de Jávea/Xàbia que este año han sido buenos y prometen seguir siendo en los próximos años.
En Navidad los padres «utilizan» a los Reyes Magos como un recurso para presionar y amenazar a sus hijos para que cumplan con aquello que se les dice. Machacan mucho antes de la Navidad con este asunto. ¡Cuidado! porque deberían cumplir con sus amenazas. ¿Qué ocurre? Cuando llega el momento a los padres les da pena porque piensan en la ilusión que le hacen los regalos y ceden. Un grave error.
Lo mejor es dialogar y explicarles, antes que castigarles, que los Reyes Magos les traerán menos regalos si no son obedientes, y se los llevarán a otros niños. Otro problema, los niños piden todo aquello que ven, u oyen en televisión.
¿Debemos permitir peticiones largas? No. Los padres debemos servir de filtro y estar siempre con ellos cuando redacten la carta. Se pueden tener en cuenta unas pequeñas pautas:
- No traer todo lo que el niño pide. Por un lado, no lo necesita, y por otro, de esta manera evitar la frustración, para ayudar al niño a saber cómo controlar sus emociones.
- La ilusión por estas fechas tan especiales, no puede comprometer la economía familiar. Hay que ponerse un límite económico, y ajustar las peticiones del niño a nuestras posibilidades.
- Para manejar las frustraciones de nuestros hijos, debemos antes manejar las nuestras.
- Son unas fechas especiales en las que la ilusión juega un papel primordial. Es importante, por tanto, una buena puesta en escena. Que los niños elaboren la carta y que les ayudemos a elaborarla (enseñándoles a priorizar). Implicará aspectos muy positivos: por una parte, tiempo en el que vamos a estar haciendo algo juntos. Además, elaborar la carta les puede ayudar a sentir responsabilidad sobre cosas importantes para ellos, lo cual permite que desarrollen confianza en sí mismos. Es importante que los ayudantes tengan en cuenta la petición del niño.
- Siguiendo la ilusión, también puede resultar interesante pedir al niño que incluya en la carta una petición no material (al menos una), esto le permite ponerle en sintonía con sus propias necesidades y nos pueden ayudar a saber en qué medida podemos satisfacerlas.
- La elección de los regalos debería ir marcada por los valores en los que pretendemos educarlos, evitando juguetes que inciten a la violencia, sexistas…
Y, el hecho, de que no traigan todo lo que piden nos puede ayudar a que tengan en cuenta las carencias vividas por otros niños.
- Nuestro tiempo es el mejor regalo, y proporcionar juguetes o juegos para jugar en familia.
- Seleccionar juguetes acordes a la edad, ofrecer variedad y no juzgar lo que el niño pide.
- Tener en cuenta el comportamiento del niño a lo largo del año, a la hora de ser más o menos «generosos», y en este sentido la puesta en escena empieza ya un tiempo antes con la tan socorrida advertencia «ojo… que te están viendo Papá Noel/Los Reyes». Nos permite que desarrolle su capacidad de trabajo para conseguir sus objetivos y ser consciente de lo que esto significa.
- Hablar sobre estos aspectos con los distintos familiares y amigos que vayan a colaborar con los ayudantes para facilitar que sigan criterios parecidos. Los niños, niñas, adultos y mayores de Jávea/Xàbia siguen pidiendo en su carta a los Reyes Magos, que con su magia especial que sigan obsequiándola y adornándola de Paz, Amor, Felicidad, Solidaridad y Prosperidad durante el año 2026.






