El aeromodelismo aterrizó esta semana en el campus multideportivo de Xàbia de la mano de Ángel Escales, el joven xabiero especializado en vuelos Freestyle 3D que sigue creciendo dentro de esta disciplina y que ya se ha convertido en uno de los nombres propios del aeromodelismo local.
A raíz de la entrevista publicada en Jávea.com, Escales visitó a los alumnos y alumnas del campus organizado por MO2 Eventos Deportivos, donde ofreció una pequeña exhibición en el campo municipal de fútbol de Xàbia y explicó de forma cercana cómo funciona este deporte todavía desconocido para buena parte del público.
Durante la actividad, los participantes pudieron conocer de primera mano el funcionamiento de los aviones de aeromodelismo, observar sus maniobras y descubrir la precisión, la técnica y el control que exige pilotar estas aeronaves a pequeña escala.
Una exhibición para despertar nuevas vocaciones
La visita permitió a los más pequeños acercarse a una disciplina que combina ingeniería, concentración, habilidad y muchas horas de entrenamiento. El piloto de Xàbia mostró algunas de las posibilidades de los vuelos Freestyle 3D, caracterizados por maniobras espectaculares que desafían aparentemente las leyes de la gravedad, y además, llevó a la exhibición un simulador con ordenador y proyector para que los más pequeños pudieran probar volar un avión radiocontrol.
Más allá de la exhibición, el encuentro sirvió para transmitir valores como la constancia, la paciencia y el esfuerzo necesarios para progresar en un deporte tan técnico. Ángel indicó a este medio que «ha sido un honor poder volar en el campo de fútbol de mi pueblo mostrando mi pasión a los niños».
Desde la organización del campus agradecieron la visita del piloto xabiero y destacaron la oportunidad de conocer una modalidad deportiva diferente. Y es que, el aeromodelismo abre una nueva puerta. La actividad demostró que, en ocasiones, una pequeña exhibición puede convertirse en una gran experiencia para quienes la observan por primera vez.
El aeromodelismo se acercó así a un nuevo público y permitió que muchos niños y niñas descubrieran un deporte capaz de convertir la precisión y la creatividad en auténticos retos sobre el aire.








