La Casa del Cable de Xàbia acoge desde mañana la exposición Miradas en la grieta de la artista Lola Díaz Santos, una propuesta que invita a reflexionar sobre la relación entre la geometría, la percepción y la emoción a través de un conjunto de obras objetuales donde la luz, el espacio y los materiales dialogan con la experiencia sensorial.
La inauguración tendrá lugar hoy a las 20:00 horas, y la muestra podrá visitarse hasta el 4 de agosto.
Los horarios para poder visitar la exposición son:
- De lunes a viernes: de 10:30 a 13:30 horas y de 18:00 a 21:00 horas.
- Domingos y festivos: de 10:30 a 13:30 horas.
Una «geometría sensitiva» para reflexionar
La exposición de Lola Díaz Santos se distancia de una comprensión exclusivamente racional de la geometría, planteando una perspectiva más intuitiva y humana. La artista propone un recorrido que sugiere «sentir antes de pensar», en contraste con la formulación de René Descartes de «Pienso, luego existo». Este enfoque da origen a una «geometría sensitiva», donde las formas no solo se entienden, sino que también se experimentan.
Diálogo entre precisión y emoción
Las piezas expuestas, elaboradas principalmente en metacrilato pulido y otros materiales que interactúan con las transparencias, las texturas y la incidencia de la luz, configuran un lenguaje visual de gran exactitud formal. A pesar de la aparente frialdad material, emerge un universo profundamente emocional. En él, cada línea, grieta y reflejo se transforman en metáforas de la fragilidad, la memoria y la experiencia humana.
Orden y desorden en constante diálogo
Miradas en la grieta propone un recorrido donde el orden y el desorden coexisten de manera natural. La exposición cuestiona tanto los sistemas estéticos como las estructuras sociales establecidas. La luz adquiere un papel fundamental, dejando de ser un simple fenómeno físico para convertirse en una presencia que desvela aquello que permanece oculto entre las formas. Se invita al visitante a detenerse y descubrir cómo el equilibrio geométrico puede transformarse en emoción, haciendo visible una realidad donde la intuición, la sensibilidad y el pensamiento se encuentran en un mismo espacio.






